28 ene. 2010

Anquilosamiento vivo (a-1)



Al exponer la teoría de la “No Teoría”, cuando camina y al mismo tiempo discrimina…

Horrendas fotos de inexplicables cadáveres medio vivos (entiéndase por zombies) agudizan su encéfalo, tréfalo, goncréfalo, cacopréfilo.

Una mariposa nocturna se ha posado hoy sobre su nariz. ¿Se ha caído? Si, al que sí.

Camina él, camino yo (caminamos) en una cosmopolita urbe… ¡Maldita sea! ¡Aquí lo que falta se ordena, lo que sobra se vende y lo equilibrado marea! Cuántas veces te he dicho que: ¡no por favor! Simple tú; verde lechuga, te paseas con tus plumas, gracias desnudas…, hacer el amor para esos individuos no es más que falta de imaginación y ganas de trepar. Wohin? ¿Al cielo?

Ciertos momentos del día y de la noche dedicados a piltrafas debajo de letras, ¿pretendías qué? No por eso las cosas están como están ¿o están como han estado?

Une, deux, trois… camina detrás de mí, secretea en francés, todo suena como “ajonjolí” pídeme disculpas después, dime (y diles) que tu culpa fue, es, ¿será? 

Apaga de una vez esa nefasta torre que agudiza la piel de mis orejas, tal y como la de esa can pequeña ¿ya ves? La negra, la negra.

Que me falte la imaginación…, que te sobre la indignación y la paciencia, ¿cuántas veces me he mostrado en evidencia? ¡Es no más la calumnia a mi propia existencia!

¡¡Bravo!!

Vete ya, voy después. Después; todo es mejor después.



27 ene. 2010

3ra



Aún caminas descalza, los pies sobre la base de la tierra, o la tierra que te ensucia las plantas de los pies. -Es lo mismo-.

Sigues en la nube de nítidos bautizos: “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Hoy te llamas”:                                                  lo olvidé. ¿Tú no?

Todavía me tomas el pelo con la mano izquierda e intentas hacerme una inmensa cola de avestruz: ¿qué?

No sé.

Aún te veo -por la ventana-, cantar canciones infantilísimas. Ensordecedoras notas que suplantaban gritos de ratas grandotas y brebajes absolutos. Protegías mi vida como si se tratase de la tuya…, solo que mejor. ¿Con más adhesión?

Hoy. Hoy nada. Hoy me miras discreta, callada, la pena que sientes por mí está más que subrayada; filantrópica tu misión, -en serio-, no sé ¡qué haces en este escuadrón! ¿O es que todavía merezco un poco de tu alterada misión?

Sigues trepando -sin fin- a la torre envuelta de mí (sucios moscardones, diría Rimbaud) ¡Ja! Ya no preciso, ¡te lo he dicho!

Y yo bajo... Bajo escalones deformes para encontrar la carretilla verde desvencijada de Lübeck -te dije- los monjes me querían en la carretilla a mí, no a los fantasmas apercolladores…

Frías catacumbas por debajo de mis uñas, emiten ruidos audaces como de “desligaduras” y ahí camino yo; hasta cierto paralelismo me llevas de la mano, luego con una suave palmada en mi hombro murmuras algo, me despachas más abajo.

No quiero caminar. ¡El miedo es ahora partícipe de mis más despiadadas fantasías! Degolladuras poco negociables retuercen mi cerebro, llenándolo entero de imágenes con y sin velo.

I am alrigh. Ich bin gut. -Te repito-, ya no pasa nada; hoy soy más fuerte que cualquiera.



4 ene. 2010

Vacaciones inspiradas... a la de Dios!!!

Hola a todos los que me leen (y también a los que no me leen).

Publico seis, (con este siete) posts que -espero- los lean... Tuve un tiempo largo donde escribí mucho, y las seis cosas que publico se merecen una venia... o un sopapo..., juzguen ustedes...

Fue algo así como mi "tarea" de fin de año... Existen algunas cosas inconclusas que no creo que termine de escribir porque, -una vez más- ¡la inspiración se me fue! Mas los dejo con lo último parido por esta humilde Camélida, que cada vez los odia y se odia más...

¡Permiso sagáz!

Vestigios de mí




Vestigios de mí…

Uno por uno, van por ahí…

Los recojo (con buen ojo) de no volver a reincidir…

Vestigios de ti…

Lundi, mardi, mercredi…

Regados entre telas de algodón ¡están ahí!

Vestigios de ti… Corren -iracundos- detrás de mí (ti, uns).

Vestigios de ayer… Cambios repentinos de trazos de adictos abrazos por allí, ¿o por aquí?

Vestigios de mí… Riegan la habitación, inundando todo al derredor con leve incienso a vainilla -sin sabor-.

Vestigios de ti. Ayer emanaban fuerza bruta; consorcio de espíritus con ideas firmes y astutas, ¿hoy que son?

Vestigios de ti y de mí, palpitando sin razón, debajo del tazón o a lo mejor, dentro de mi lúgubre corazón.


Concepciones estrambóticas del mundirijillo





…esa señorita que rima conmigo que te ronda siempre alrededor es tu favorita, te lleva consigo y te gusta más que mi canción…
*Christina Rosenvinge

Comienzo este post con la parte del coro de una de mis canciones favoritas de Rosenvinge. ¿Sabían que el cabrón de su ex la dejó por su adicción a la Heroína? (He ahí la rima: Christina/Heroína). Aja, eso le pasó a Christina, ¿y por qué no a mí?
No hay problemas de drogas en mi relación. Ni con mi novio, ni con mi familia, ni con mis amigos…, pero no sé si es necesario que las drogas estén involucradas para mandar una relación a la mierda -pura cortesía- diría mi otro yo.

“Siempre te apoyaremos, tomes la decisión que tomes”
“La familia es lo más importante, el núcleo de los núcleos, siempre estaremos juntos para apoyarnos”
“Te amamos como no tienes idea”

Alright…

Yo no sé quién es la anormal en mi realidad imaginaria o en mi imaginaria realidad (¿?), pero hay algo que no funciona bien. No tolero tener que tolerarte (tolerarlos), no es mi misión en esta vida. A lo mejor se terminaría si me hiciera un trasplante de alma. Ya…, pero me da pena dejar a la otra vagando…, pero si ya está -me dirás-. ¿Qué te pasa? ¿Por qué te aíslas? ¿Qué te hemos hecho? -Indagarás-.
¿Qué puedo responder? Evidentemente no hay nada ahí que me haga actuar de la manera en que actúo…, son no más mis ganas de sentirme significativa y amada… -dices que sufres tu mucho más que yo, y que te sientes como un desertor, pero ahí estás, de pie- Christina Rosenvinge -de nuevo-. Escuchar a esta mujer y pensar en lo que siento y en lo que me pasa todos los días, es bastante complejo. Me siento como su voz: quebrada, y ningún pequeño fragmento puede mejorar mi maltrecho malestar, por el simple hecho de que no quiero. La cosa es querer, ¿no? ¡Pues yo no quiero! Me cansé de ser siempre el chivo expiatorio de las culpas de los demás, hey, sentir lástima por una misma es suficiente, no necesito la tuya,  la tuya, ni mucho menos la tuya. Toma en billetes lo invertido en mí, toma uno o dos cheques y ¡déjame salir! Probablemente en mi vida pueda componer todo lo que -financieramente- has invertido en “mi salud”, en mi “bienestar” pero… ¿Sabes? A veces el billete está demás y se necesita de algo mucho más sencillo para curar. Te lo dejo a investigar, está tan cerca y tan lejos de ti, que ¡hasta tengo ganas de gritar! ¿Te darás cuenta algún día de que la vida no está hecha de vacaciones, viajes, casas estrambóticas, pinturas espectaculares, canciones comerciales, ropa de diseñador, joyas, autos, libros de “superación”, collares, buenas comidas, lencería fina o jeans? Solamente espero que cuando abras los ojos no sea tal el golpe que quieras dejar el mundo. EL mundo, no la burbuja donde vives, sino EL mundo real y conspirador, el de verdad, el sombrío.







La Gran Veterana



¡Quítate el maquillaje para que al fin pueda verte!


Es lo único que se me viene a la mente hoy, -ahora-. ¿Que se quite el maquillaje quién? ¿Por qué? ¿Cuándo y dónde?
Que se quite el maquillaje la Gran Veterana, esa que te imputa y te persigue, toda vez que le das la espalda. Esa que te busca solamente cuando de ti necesita el mimo reconfortante -que no recibe-, esa, esa.
La rivalidad siempre ha estado presente, mas mucho más ahora. ¡Hoy! No eres como su interior externo, eres más bien como su externo interior vuelto niño y vuelto a nacer día tras día.

Me pregunto… ¿Qué dirán los demás? Esos a los que llamas amigos y amigas de “toda la vida” -sarcasmo envuelto-; ¿llamas a ese grupo de buitres amigos y amigas?
Ahora lo patético está en boga. En 1949 era casi ilícito; por eso las alas bien puestas, el Rolls Royce en la puerta y la vasta cantidad de semi hombres vestidos iguales uniformados… ¡Ya! Pero es que la Gran Veterana (y su interminable saco de fracasos), ha estado en boga no solamente ahora, sino que su legado comenzó (asumo) en 1949.

Delimitemos pues, bien tu asunto. No es no más desearle la muerte al prójimo; no puedes tomarte las cosas tan a la ligera. El fracaso projimal es algo más bien común, sólo que a veces se instala -obstinado- en las espinas dorsales de féminas terminaciones nerviosas y se quedan por ahí o por allá. Existen también las for export, pero ágiles -como gacelas-, erradican algunas féminas y algunos másculos la turba bien intensificada de lo que es el fracaso como mal.

Ahora bien… No sabemos dónde instalar la fragilidad de tus huesos o la incertidumbre de tus membranas en este cuento; ¿porqué? Porque ni tú mismo lo sabes.
¿Sabes?, intentar hacer un cuento -from scratch- con datos no tan exactos, y con la cabeza llena de lágrimas y filtraciones, es difícil, más no imposible… Éste cuento tiene que ver con tus desatinos indelebles, con tus palabras mal utilizadas y peor ejecutadas, con tus tropiezos sobre mi espalda, sobre tus cavilaciones sin sentido, sobre tu testarudez sobre lo divino, sobre tu soberbia clase hegemónica (imaginaria) sobre tu todo tú.


¿Quién eres tú? Precursor apocalíptico de desdeñosa provinencia. Divinidad esclavizada por el tiempo, ¡con tan poca prudencia! Políglota desdeñoso, con varias cabezas a cuestas; no importa la filia, lo que sí vale es la contundencia de sus tripas sonando contra su Eminencia.
¿Existen ruegos y lamentos? ¿Existen promesas expuestas?
Seguramente que sí, ¿más a alguien de mi pertenencia parece expresar incertidumbres o alguna advertencia sobre el mal que se instala ayer, hoy, mañana sobre nuestras cabezas?

No.

Entonces: ¿quién falla?, ¿La Divina Providencia? No, la que falla eres tú, con cara de péndulo y alas de avispa, tú la única y desafortunada Gran Veterana. Gran Veterana de sus logros y fracasos. Frustración de frustraciones, ¿aborto mal procesado? Quizás, no sé, dejémosle que empuñe su Biblia y apoye su cabeza en la misma, que mire el cielo y las estrellas y se guíe por sus siglas, que todos los domingos siga asistiendo a misa, para ver si de vez en cuando La Divina Providencia se da cuenta de la fatalidad de SU divinidad.
Por eso sentencio una vez más: ¡quítate el maquillaje para que al fin pueda verte!




Reflexión añonuevera o La vaca sabía



Si se pretendiera hacer un análisis sobre cómo andan las cosas y el porqué de las mismas, seguramente me terminaría pegando un tiro, y tú también.
Si todos naciéramos con las mismas capacidades y derechos, seguramente no habrían tantos izquierdos ni sindicales anarcas que pretenden darle vuelta al estado de lo que somos; con mucha pena reconozco que no nacemos con las mismas capacidades ni mucho menos con los mismos derechos. Nacemos -en todo caso-, con más izquierdos que derechos y con muchas más incapacidades; no porque seamos incapaces de ver la luz de fondo, sino porque simplemente somos inferiores a la hormiga que pisamos esta mañana.

-Oh, perdón-.

No es cosa de meterse en terreno fangoso y temeroso; no es mi intención escribir ni que leas una pseudo introversión sobre la política, ni quiero profundizar en mis creencias ni en sobre lo que soy capaz o sobre los derechos que tengo y ejerzo… No, no. Solamente quiero ayudarte a quitarte la paja del ojo, a levantar tu dedo del sol, o simplemente a quitarte la sonrisa de la cara por tener un día feliz, ¿por qué?, porque: NO DEBERÍAS ESTAR FELIZ. ¿Amarga? Tal vez, ¿realista? Sí.

Al encontrar papeles con mierda en los basureros, me repugna la idea de saber que todos, -en nuestra condición de animales superiores-, defecamos igual que los animales inferiores. ¿No te da un cacho de asco? Mientras un equino de 270 kilos defeca al caminar, yo; liviana ninfa de 67 kilos, lo hago a escondidas leyendo una revista que me demuestra que la frivolidad está de moda desde hace ya un par de siglos…
Luego, engullo hambrienta un bistec de vaca samaritana (una vez esta vaca salvó a dos patitos de que fueran pisoteados por otras vacas energúmenas) y me entero de la historia luego de que -por casualidad-, me meto al degolladero en cuestión para averiguar la biografía de dicho animal asesinado, carneado, cocinado, devorado, digerido y demás… ¿Me crees? Haces bien en no hacerlo, o en hacerlo, eso depende de ti.
Más tarde, tomo una ducha caliente pensando en lo relajante que se siente el golpeteo del agua en mi espalda desnuda…, imagen de una náyade amazona de 1.83 metros de estatura y el espíritu desordenado para solamente revolver las tripas de tanto asco al querer compararme con una de las súper modelos bolivianas, argentinas o brasileras. WTF?

Nada, atolondrara salgo de la ducha publicitaria y me encremo toda. Piel lisa, un poco bronceada…, es imposible no asociar mi piel con la crema olor a fresas y avellanas, con una publicidad de alguna modelito en cuestión, vendiendo un producto y sus curvas (o al revés) lo hago, ¿y qué? Viene el mareo substancial y las ganas de vomitar, imágenes inequívocas de perros marchitos y de cuerpos desmembrados me invaden la cabeza, cosa que me autoflagele al mejor estilo franciscano y deje de pensar en mí con ese egolatrismo único en mi clase. (There we go again).

No entiendo -de veras- cómo puedes ser feliz. No entiendo ¡cómo sigo en pie! No entiendo cómo muchas parejas le siguen escribiendo a la cigüeña a París. No entiendo cómo me voy de viaje al oriente o a occidente, a las playas o a las montañas…, debo (o qué) ¿tomarme un frasco de pastillas para pasarla bien? ¿O solamente debo predisponerme a tener un tiempo de calidad con mi familia, novio, amigas y amigos? De acuerdo, lo haré; pero… ¿Cómo? ¿Cómo puedes divertirte cuando las cosas van mal? ¿Cómo puedes irte de juerga cuando sabes que al salir del boliche vas a toparte con mil niños dependientes de ti y de las drogas para vivir, y tú, -directamente- vas a mirarlos con cara de “ohh, pobres niños” y luego seguir? Yo no puedo, no cacho cómo puedes tú.

(Risas encabronadas). Escribo en mi computadora. Saco fotos de los niños mencionados arriba con mi cámara, ¿pago la cena con mi tarjeta? ¡Reunámonos todos a comer bocaditos de estirpe y a discutir sobre cómo ayudar a estas almitas! Algo así como la tira cómica de Mafalda…, me acabo de acordar…
Bueno. Continuemos pues con la realidad. Comencemos un 2010 lleno de ganas de mejorar el país, reuniéndonos en restaurantes con nombres impronunciables, yéndonos a tomar sol a la piscina del club, fumando cigarros de vainilla y sigamos encremando nuestros cuerpecitos con crema de fresa con avellana…, de mora con nuez, de blackberry pop o de manzana verde con sésamo… Sigamos con la farsa que representamos, bebamos champagne y hagamos el amor, no la guerra.


Need a gun?





Es increíble… ¿En 40 años esto es todo lo que he logrado? -Reflexiona esto mientras toma su panza entre sus manos y mira a su alrededor. Toma un gran sorbo de cerveza y continúa-.
Siempre pensé que iba a hacer algo destacado con mi vida…, digo; ser un prototipo o algo. Prototipo de papá, de marido, de amante, de guía… ¡Ejemplo de empleado público, orgulloso y campante! Pero… ¿Cómo habría de intentar ser todas esas cosas si tú nunca me dejaste? No amor…, no es una queja, es solamente una indagación. Ahora, mientras escribo; tú duermes plácida, linda, resplandeciente, casi transparente… Te disculpo, sin que lo pidas, te pido disculpas, sin que lo sepas.
A lo largo de estos…, no sé, ¿18 años juntos? He llegado a respetarte, a amarte, a quererte, a intentar velar por ti y por todos los demás. No, en realidad sólo por ti, porque tú eres la única persona que importa ahora, o que alguna vez haya importado… Pero me doy cuenta de que por más que haya llegado a cumplir con esas misiones, nunca te las he demostrado. Es irónico, pero es así. Hoy por hoy, puedo decir que soy un hombre casi feliz, aunque mi descripción no suene a tal…, es que simplemente atravieso por días agobiantes en los que no sé qué parte fundamental represento yo en tu vida ni qué representas tú en la mía… -Bebe otro sorbo de cerveza, esta vez uno mucho más largo, se rasca la barba y piensa-. Si tan fácil sería quitarme la vida; lo hubiese hecho esa vez hace 10 años. Lo que pasa es que a mí me faltan huevos -me lo has dicho- no te creía, ahora mereces más que una venia por eso…
A veces pienso qué sería de mi vida sin ti, y me respondo que tal vez hubiese sido mejor. No te reclamo nada, nada de nada, jamás lo pienses; es sólo que… ¿Cómo poder amar tanto a una persona, cuando ésta no te entiende?
Siempre ha habido problemas de comunicación en nuestra relación -como en cualquiera-, mas nunca me he quejado realmente sobre el porqué de tantas cosas dentro de la misma. A ver, toca que me explaye…, nunca he sido tan buen compañero como tu padre. Nunca he sido tan comprensible como tu madre o tus hermanas…, nunca he sido tan “buena onda” como el novio de tu hermana menor, pero Dios sabe que he intentado todo eso y más. Es donde entra mi cuestión sobre el porqué Dios Padre, hace las cosas como las hace. IMPERFECTAS. Mi amor, tú eres casi perfecta, nuestros dos retoños también, el problema en nuestra vida, siempre he sido yo, es por eso que sigo esperando una respuesta de Dios, para saber, de buenas a primeras, porqué me hizo como me hizo. ¡Es un efecto dominó! Me afecta a mí, te afecta a ti, afecta a los chicos, a tu familia, a mi familia, al entorno, al ecosistema, al mundo… ¡Y puedo seguir! Lo sabes bien.
Me gusta verte dormida…, es cuando menos piensas en mis fracasos y en mis casi nulos logros. Es cuando sueñas en cómo éramos cuando jóvenes… La vida era muy liviana, los conciertos eran nuestro lema, la mariguana era nuestra vital conexión y desconexión con los “demás”… ¿Qué pasó con todo eso? ¿A dónde se fueron esos años? Y sigo pensando… ¿Cómo esperar que los demás me entiendan si tú, tú amor mío no me entiendes? ¿Cómo continuar con toda esta farsa de familia feliz, de días soleados y de litografías perennes si tú, el centro de mi universo, péndulo de mi albor no entiende lo que corre dentro de mí? -Toma el último sorbo de cerveza y se enjuga un par de lágrimas-.
Ya es hora. -Piensa-.

Mi vida, mi amor. Tú lo harías ahora, yo no puedo, no soy tan fuerte como tú. ¿Se supone que sólo debo llamar a emergencias? Hazlo tú. -Llanto-. ¡Hazlo tú! -Toma la mano fría de su esposa. Sensaciones recorren su columna, marca el número y llora el alma cuando escucha la voz al otro lado de la línea-.

-Emergencias

-Sí, (sollozos) dos ambulancias acá; edificio España, departamento 14 C
-¿Cuál es su emergencia?

-Hay dos cuerpos

-¿Vivos? ¿Es un accidente?

-Sí, no sé, supongo.

-Señor, ¿está sólo? ¿Podría comunicarme con alguien más?

-No. Envíen las ambulancias ya.

-Corte de comunicación-. Fulminación latente, una inyección es suficiente.





El Estúpido



Estúpido.


Por lo menos ten la decencia de esconder los vestigios de tus drogas en recovecos invisibles. No te ensañes con la idea de que no me daré cuenta. Puede que ellos cierren los ojos -una vez más- y hagan como si nada pasara; que canten las más aburridas canciones contigo; canciones que hace veinte años me hacían un nudo en el estómago. Esa sensación de placer, alegría, tristeza, empatía, entendimiento, ganas de compartir, de ser buena, de escuchar, de ser la mejor en el grupo… No pretendas si quiera intentar que ahora sea algo parecido, ahora nada es igual. No hay helado de uva que pueda suplir la sensación de desasosiego ilimitado y de miedo nervioso que me causas (bas), no hay día en el que piense en que ahora eres mejor o peor. La vida -al final-, es una balanza de mercado y tus actos, -como los míos- siempre son pesados mejor cuando existe un juez mediador entre ellos… Rosario nunca fue, nunca será.

Una vez pensé, y mis dedos bailaron. Comenzaron un frenético movimiento óseo, casi automático y sangraron letras y palabras que tenían que ver contigo y con tus gatas. Gata yo, Lobo tú. ¿Te acuerdas? Más no importa, lo pasado ya es pasado, hoy solamente he sacado de mi vientre lo que se venía gestando hace días (probablemente hace meses y no me di cuenta) esa sensación de: are you people blind!? Am I blind? Formulada la cuestión… Te echo en cara esta reflexión: ¿eres tan estúpido como para no poder esconder tus drogas donde deberían estar? ¿Eres tan patético que dejas pistas mansas para provocarnos a todos? ¿O es que simplemente eres tan boludo y voluble que quieres probarnos (probarme) porque sabes que nada diré y nadie se enterará de que vos con las drogas sigues en firme romance?

Ay Dios. Ni tu Rosario te salva. Ni Dios nos salva. Vos y yo pertenecemos al peor de los Abismos, uno que todavía no existe -tengo entendido- y que probablemente estrenes tú y luego yo (si te pegas un tiro, me pegaría otro después); tenemos que verle el lado misericordioso al asunto… ¡¡Le haríamos tremendo favor a tu Rosario y a las demás gatas!! Al lobo lobeznito lo erradico, él no sabe, él no tiene culpa -mea culpa- debí sucumbir a tus deseos de precursor indeleble.

El celeste me va. ¿El celeste me iba?

Esas películas no son para ti -sin embargo las entendía-.

El socialismo no está del todo errado. -Insistía-.

Entonces sólo eso; Estúpido: ya sabes cómo sacas lo peor de mí, haz lo que te dé la gana, igual, el fin es inminente, -pero- por el amor de Dios, ten la mínima decencia de esconder tus droguelas en mejores cuevelas o me veré forzada a hacer lo mismo de antes: esta vez sin retorno.



¡¡TAXI!!