6 dic. 2013

My life in Kissy



Joyce tiene 36 anos de edad pero huesos centenarios. Lleva una peluca con trenzas chiquitas, tapando su cabeza calva, con pelillos apenas visisbles. Tiene las manos arrugadas, frías y desgastadas de tanto ir y venir, de tanto frotarlas frente a quien las mira perplejo, de toser en ellas y disimular el viento.

Joyce ma ha contado como fue vivir en el Infierno mismísimo que solo imaginamos y que a veces negamos con chantajes darwinianos o simplemente que cerramos con cabezas frías, llenas te ateísmo justificado.

En 1993 Joyce tenía 16 anos y vendía sus curvas a todo aquel que pudiera pagar por ellas. Locos y dementes, esquizofrénicos y vouyeristas que por un par de Rands (moneda sudafricana) alucinaban montando a la filistrica puro hueso y piel que, con lo que ganaba podía acceder a los medicamentos "gratuitos por ley" para calmar las voces en su cabeza, las voces agresivas que le pedían desprenderse de sus hijos en tumbas mojadas para llevarlos a parcelas donde todo es verde y huele a anís, para así descansar de ser loca.

Con 400 camas y 10 enfermeros para más de 6000 enfermos, el Kissy Mental Home era lo más parecido a "home" que Joyce pudiera desear: saltando las violaciones diarias, haciéndose la dormida para dar pena, y peleándose por la la papilla de plátano y maíz que comían, se podía decir que Joyce tenía algo así como una vida, así hasta que dibujaba y en las paredes escribía incoherencias sobre la monotonía, sobre el frío de las mananas cuando los monzones la cegaban. Días enteros viendo entrar y salir nuevos pacientes; el ritual de las evaluaciones, sólo para decidir el tamano de cadena y grillete en los tobillos de los nuevos inquilinos. Entre ellos se movía ella, liberando al andar sensualidad, aunque hoy reconoce su caminar como un lastimero paso de primate envenenado.

Caminar, sonreír, hacerse la loca amigable, que dos locos colegas la sometan entre ambos y que al final de haberla penetrado y lastimado, le dejen sólo un Rand, una paga simbólica pos sus servicios de hembra dispuesta e infeliz. Así, después de cinco anos en el Infierno de Kissy sólo ve la salida a su deseperación: varias pastillas blancas para opacar esa visión que la mantiene hundida, dosis de león para 45 kilos de nada, mujer sin huellas, casi sin alma.

En 1998 Joyce sale de Kissy. Vestida con una túnica mostaza, todavía con trenzas reales en su cabeza de reina, sale desesperada a ver su nuevo camino, pues Amnistía Internacional ha decidido ayudarla, a ella y a otras locas no tan locas. Primero las han banado, luego las han vestido, a algunas las han suturado de nuevo y las han dejado nuevitas. Las heridas internas, las quemaduras de cigarrillo en su frente y en sus brazos se reflejan como escarapelas de valentía, las de su vientre se esconden detrás de telas raídas, pero Kissy ha quedado atrás!, Kissy fueron solo cinco anos de su vida, ahora puede salir no sólo de Kissy, sino que de Sudáfrica para contar su historia de puta enloquecida, de útero camaleónico e infantil, de suenos quebrados y palizas diurnas y nocturas! Hoy es una nueva persona, hoy no es lo que fue en Kissy, hoy es Joyce, Joyce Konadu, sudafricana valiente, de 36 anos físicos, pero mil espirituales, hoy es Joyce, Joyce que sobrevivió Kissy.





Kissy Mental Home (Sierra Leone Psychiatric Hospital) es considerado el hospital psiquiátrico más cruel de la historia moderna sudafricana. Entre 1991 hasta 2001, en le periodo de la guerra civil, Kissy Mental Home fue el hogar de miles de sudafricanos que huían de la miseria de la guerra. Muchos eran enfermos mentales, pero a muchos otros los enfermaron. En 2003 hubo una reforma y hasta el día de hoy el hospital ha mejorado notablemente, pero, desde la época de su construcción en 1928 hasta 2003, y pasando por el periodo de 1991-2001 fue uno de los lugares más crueles en África.



Sierra Leone Psychiatric Hospital

Sierra Leone Psychiatric Hospital

2 oct. 2013

Reflexión de octubre



Qué grave che.

Tengo los sesos blandos y las yemas de los dedos entumecidas por no escribir sobre lo que acaece en mi vida y por andar callando -tanto tiempo- lo que siento y pienso sobre esta cosa loca de los blogs, el anonimato, la popularidad y la crítica misma.

Me puse a ver blogs de amigos antiguos, amigos que jamás llegué a conocer aunque me moría de ganas, amigos de los que en algún momento me enamoré (si, la Camélida se enamora bien facilito) y pues toda esa vaina. Qué será de sus vidas? Uno de ellos publicó más de un libro (ovación de pie) y el otro (de quien me enamoré full) hizo su última entrada en 2010 (genial por cierto) y después desapareció. Quizás se aburrió y ahora no se ocupa de su hobby tan viejo, o quizás esa enfermedad infame se lo llevó, no sé y no quiero saber, porque si es que me entero de que se me murió realmente me tocará hacer un duelo y componerme como buena Camélida pero como ando tan baja de defensas, prefiero no hacer suposiciones.

Crecemos como personas, crecemos como fanáticos, como amantes, como trabajadores, como habitantes en este círculo enorme que nos sostiene la vida.
Se nos arrebatan los huesos con noticias terribles y se nos disparata el alma cuando no podemos hacer nada para cambiar destinos desafortunados. Nos ponemos felices y reaccionamos con emoción cuando ocurren cosas que nos alegran: nacimientos, promociones, placeres carnales y espirituales, en si, ser ser humano.
Pero... Y qué hago con ese hueco de sentimientos encontrados cuando sé que a un amigo blogger le va bien y que posiblemente el otro amigo blogger esta muerto; qué hago con esa sensación de mierda de no poder hacer absolutamente nada? Sólo echarme al piso y arrastrame hasta la cama, donde seguiré pensando en ambos individuos, en su suerte, en su vida y contemplare la mía, entera en litio y con muchas reservas?
Me fumaré un cigarro con mi companera de piso, le contaré trivialidades sobre "dos conocidos", que no sé en qué andan y ella responderá con evasivas y me confesará sus planes de viaje del día siguiente? 

Qué hago con esa puta sensación??

Quisiera poder haber estado en la presentación de tu libro, quisiera poder haberte felicitado en ocho idiomas y alegrarme por tus logros con ese recelo inevitable que sentiría al ver tu obra en papel, desprendiendo ese olor sublime a imprenta que impregna mis suenos...

Quisera haber podido sostener tu mano en los tratamientos de quimio, quisiera poder haber rozado tus labios con los míos para que veas lo obvio de mis sentimientos... Carajo, ahora estás muerto?

Eso de ser la Camélida y haber rehusado conocerlos a ambos por miedos fortuitos y poca autoestima, esos momentos que hubiera anorado pasar entre los brazosde ambos ya pasaron.

Por un lado se que tu, en Santa Cruz estás feliz, celebrando tu logro, tus cinco minutos de fama y hoy puedo decir que no estoy enamorada de ti (río). Pero de ti, el que está en Cochabamba, sino estás en casa estás en un panteón y si no estás en un panteón observas lo que pasa desde una urna. Hoy me arrepiento el no haber estado más para ti, el haber querido ser más una inalcanzable fanstaía para alimentar los suenos de ambos, y al final, terminar con esa sensación de: "porque"?

A ambos les pido perdón. Me persigno sin hacer la mímica y sin creer realmente el porqué de la persignación, y dentro de mi espero poder -algún día- reunirme con ambos y decirles cómo me hicieron sentir una vez. Como los quise y como fantasee con la idea de que fueran míos, pero ahora con un beso en el aire me despido porque "ese tiempo ya pasó" hoy tengo una nueva vida y ustedes otra y así, así continúa las risas, los llantos, los arrepentimientos, en fin, la vida.

Carajo que los quise.

*Pido disculpas por la falta de enies y signos de admiración y comprensión, este teclado ario no los tiene.




22 sep. 2013

Querido Boludo:



Seamos claros.

Eres un boludo. Copia semejante al otro boludo que la boluda y el boludo crearon antes que vos.
No eres más boludo porque todavía eres joven, pero el otro boludo, es más boludo que todos los boludos juntos.

Yo, yo soy una cretina hija de dos cretinos, entre cretinos crecí, hasta que te conocí, boludo. Pensé que entre un boludo y una cretina nada podía pasar pero me equivoqué. La cretina conoce al boludo, se enamora, se casa y le nacen bolutinos, o creludos. Pero no fue tan sencillo el baile, ya que entre boludos uno nunca sabe y entre cretinos nos entendemos.

Con el tiempo te volviste más boludo de lo que mi cretina mente pudo imaginar, aunque ahora no eres tanto, pero hace un par de años, ¡Señor! ¡Qué boludo chango! Más boludo que la boludéz andante, a veces más boludo que el boludo al lado tuyo, más boludo que nunca, boludenado grave.
Y yo cretineando denso, creyendo que todo iba bien cuando todo iba mal, bien cretina, creyendo, creyendo.

El final es simple, el boludo se escapó de la cretina y la cretina lloró como boluda, pero luego se tragó las lágrimas y fue feliz entre intervalos de cabrones, huevones, idiotas e imbéciles, la cretina al fin pudo conocer al cretino de su vida y cretinearon juntos, creando pequeños cretinos, pero tu, tú boludo, sigues boludenado, ¡y me jode que me joda el que boludees como boludo mayor! ¿Qué pasa contigo? ¡Reacciona boludo!, tu no eres tan boludo como él, él es el rey de los boludos, tu eres sólo el príncipe.

Como digo, la cretina encontró a su cretino, la huevona a su huevón, seguro boludo, que algún día encuentras a tu boluda o boludo, el méndigo amor y la puta felicidad llegan (hasta a los más boludos).

Te lo aseguro.

Con amor, la Cretina


20 may. 2013

El ojo de la ballena




El ojo de la ballena todo lo ve.
Te vio esta mañana partir apurado, dejando un beso húmedo sobre la mejilla de ella.
Te vio batallando contra la tristeza, inventando historias tiernas.

El ojo de la ballena vio cómo caíste de lo más alto, tus hematomas morados, y tus secretos guardados.
Te vio en Tailandia desnudo con ella, gesticulando planes y comiendo meriendas.
Vio cuando se rompieron tus huesos de cachorro grande, tus dolores físicos y espirituales, vio como la negativa te daban donde fuera que te dirigías.

El ojo de la ballena vio como con desgano te diste cuenta de que las curvas de ella eran reales, y que el olor a canela y a mar de la piel de la otra eran lo que eran; mujer de rasgos infinitos que no te quiso, ni quisiera.

El ojo de la ballena te ve ahora dudando sobre tus próximos pasos, contemplando a tu doncella, que sin pensarlo todos los días te espera.



18 abr. 2013

Poema incompleto para ti



"Mientras las palabras me camuflen no tendré miedo a nada" 


Con esa frase ideal comencé a vivir lo que me resta de vida.

Restos de piel y huesos soy, en la esquina justiciera donde, ante la indiferencia de los pasantes me mimetizo entre voces, suspiros, pasos silenciosos y risas de algunos.

Sigo pensando en ese día en el que sin querer me decías que me amabas, o que al menos eso creías.

Hoy me represento a mi misma, insegura del todo, sobre tus blandas palabras que en un susurro han dejado el lado más burdo de tus dedos, tus uñas, los pelos en tu pecho y tu barba que me encanta.

¿Se supone entonces, que debo invocar las palabras descritas para sentir que eres de mi pertenencia? Que no importe noche ni día, nuestras lenguas siempre ávidas de impaciencia por no poder decir lo preciso, lo exacto, lo que cada uno necesita oír y entender.

Que se me caigan los dientes y las muelas. Que mis uñas se desprendan como escamas si no me amas...
Que el azul de tus ojos lapide los míos marrones, que por ti lloran y por ti vigilan el futuro. Que nuestros pies ya no se encuentren debajo de los bancos de los parques y las plazas y que nuestras manos no se toquen en lo que queda de playa, pues se supone que esto dure, que sea lo que buscaba, lo que anhelaba en alguien nuevo y diferente.

Tu peor virtud es ser bueno, y tu mejor defecto es la frialdad con la que ves las cosas. Cuidado que te congeles de adentro para afuera y no tengas más oportunidades de redimirte en primavera.


10 mar. 2013

La voz de Innocence




Tres pueblos son los que existen hoy en Ruanda; los tutsis, los hutus y los pigmeos Tua, estos últimos representan poco más del 1% de la población, el resto se divide entre tutsis, (minoría) y hutus (mayoría).

En 1994 más de 800.000 tutsis fueron asesinados por los hutus en Ruanda. 

La masacre en realidad comenzó entre la década de los 50's y los 60's, cuando 20.000 tutsis mueren en guerras civiles por problemas de índole política, aunque después de esto, los malos tiempos pasan y se vive una paz relativa, hasta que años más tarde, cuando la semilla de la guerra está insertada en las mentes tiernas de los jóvenes hutus y tutsis, se desencadena la guerra infame alimentada por la supuesta superioridad de que los hutus son anatómica y mentalmente superiores a los tutsis, muy parecido a lo que pasara hace más de 50 años atrás en Alemania.
Esta guerra dejaría a toda una generación de ruandeses huérfanos. Mas este post no habla del porqué de la guerra, ni del porqué la ayuda internacional llegó tan tarde. Tampoco habla de cómo Bélgica tuvo mucho que ver con esta serie de eventos por el hecho de colonizar a  Ruanda con el principio de: "los hustus son mejores". Ni tampoco tiene que ver con los cobardes exiliados políticos que dejaron su país una vez que la masacre comenzó, ni tampoco tiene que ver con la frustración de la OTAN al no poder "parar una guerra que podría haber sido evitada"... Este post, habla de la experiencia de una joven que vivió todo eso y terminó más viva que muerta, y que hoy decide cederme un poco de su tiempo para contar desde su óptica, cómo fueron esos noventa días en el Infierno.

¿Qué fue lo más terrible para ti?
-Perder a mi mamá y a mi hermanita... Aunque ya no tanto... Todo fue terrible, pero sus caras no me las puedo quitar.
¿Cuántos años tenías?
-Siete.
¿Cómo recuerdas todo?
-Es muy claro. Lo que a ratos se me van son las caras, y es mejor así. Así puedo inventarme historias y razones.
¿A qué te refieres?
-A la historia y motivos de la gente*, (los hutus) que tomaron la iglesia, que no le temían a Alá.
¿Te refieres a la Ermita?
-No. Estábamos en una iglesia católica, porque ellos* (los hutus) son mayoría católica, entonces nos metimos allá, eramos muchos. Pero yo pensaba en Alá. No habían Ermitas que pudiéramos ocupar, además los hutus ya habían destruido todo.
¿Y porqué se metieron en la iglesia?
-Porque las mujeres pensaban que ahí no nos dañarían, pero no respetaban nada. Mataban todo lo que se les ponía en frente.
¿Qué pasó en la iglesia?
-Tiraron una granada, entonces salimos corriendo. Unas señoras viejas se quedaron y se murieron dentro. Al correr golpearon a mi mamá con un arma, ella se defendió y corrimos hacia la selva.
¿Que pasó en la selva?
-Fue horrible. Caminamos. Eramos cinco. Mi mamá, Eli mi hermana que era chica, tenía cinco años, yo y dos señoras más. Una estaba embarazada.
¿Se escondieron en la selva?
-Si. Nunca sabré cuánto tiempo estuvimos ahí, pero aprendí a comer lagartijas y a beber agua inmunda. Durante el día estábamos quietas debajo de hojas enormes y plantas. Al anochecer mi mamá y las otras señoras salían a cazar bichos. Libélulas, pájaros, lagartijas. Una noche una señora cogió un sapo gordo y grande.
¿Porqué salieron de la selva? 
-Porque mi mamá quería encontrar a mi papá y a la mamá de él. Mi abuela vivía con nosotros y nos quería mucho. Caminamos largo y al volver a nuestro pueblo vimos que casi todos estaban muertos. Un hombre con su hijo nos guió a la escuela de Burí, el siguiente pueblo, donde supuestamente había protección y comida para todos.
¿Cómo sabían eso?
-El señor nos dijo, sólo nos quedaba confiar en él.
¿Qué pasó en Burí?
-Estaba el Cuerpo de Paz y nos dieron comida..., ¡tenía mucha hambre!, luego nos llevaron a la escuela, nos dieron unas mantas y nos tuvimos que acomodar como sea. Había muchísima gente igual que nosotros.
¿Cuánto tiempo estuvieron en la escuela?
-Como una semana. A los tres días mi mamá encontró a mi abuela. Mi abuelita estaba muy flaca y golpeada. Nos contó que mi papá desapareció y que pensaba que estábamos muertas.
¿Qué pasó después?
-Durante los días llegaba más gente... Eramos muchas familias, muchos niños. Después llegaron los hutus con armas, bates, machetes, cuchillos...
¿Y qué pasó?
-Nos atacaron. Nos tiraron granadas y salimos corriendo. Eran tantos... Te macheteaban o disparaban. Mi mamá desapareció entre la gente, sólo me acuerdo del pañuelo mostaza en su cabeza y su cara de desesperación. Luego nos metieron a muchos en un cuarto enorme y comenzaron a matarnos. Eran muchos hutus. Recuerdo como una mujer le dio con un bate en la nuca a Eli. Sonó muy fuerte y lo siguiente que vi fue a mi hermanita caer y cómo por su boquita le salía sangre. Después me golpearon a mí en la nuca y no me acuerdo más.
¿Cuándo despertaste?
-Tenía un dolor agudo en la cabeza y sentía mucha sed. Desperté y sentí el cuerpo medio tibio de alguien encima mío y al mismo tiempo escuchaba algunos lamentos. Luego me di cuenta de que casi todas las personas en el cuarto estaban muertas y que yo estaba debajo del cuerpo de mi abuela. Dejé de moverme.
¿Qué pasó después?
-Se escuchaba una conversación en hutu que no entendí, hasta que después de un momento que pareció un año, la misma mujer que mató a mi hermana dijo: "creo que esa de allá sigue viva". Rogué a Alá que no fuera yo, y no lo era, pues a unos buenos metros de mi un hombre se acercó y cortó el cuello de una mujer con el machete. Nunca olvidaré el sonido sordo del golpe.
¿Qué hiciste?
-La verdad es que no sé cuánto tiempo me quedé debajo de mi abuela. Debe haber sido mucho, pues tuve que moverme porque el hedor de los cuerpos me estaba matando. Cuando me paré, vi que todas las personas estaban muertas. Salí del cuarto y comencé a caminar por un pasillo, donde habían otros muchos cuartos idénticos al mío, tal vez un poco más pequeños, llenos de cuerpos de mujeres y niños. Habían muy pocos hombres. Más tarde me dirían que en la escuela mataron a más de 30.000 tutsis.
¿A dónde fuiste después de ver todo eso?
-Me quedé afuera sentada en una piedra, y aparecieron varios jeeps del Cuerpo de Paz. Yo pensé e incluso esperé que me mataran, pero en cambio me dieron agua y un hombre me abrazo y lloró. En ese momento no entendía porqué.
¿Y a dónde te llevaron?
Me llevaron esa misma noche a Uganda, pues la frontera con Ruanda estaba muy cerca de Barí. Ahí habían campamentos de refugiados. Intentaron hacerme comer algo, pero no pude. Recuerdo haber estado despierta y mirando el cielo por horas.
¿Y qué pasó?
-Al día siguiente llegaron nuevos refugiados, Jean entre ellos. Jean tenía 10 años y me contó sonriendo cómo es que le habían atado las manos y los pies y lo habían lanzado al río con una piedra atada al cuello, con tan buena suerte que la piedra se soltó y pudo quedarse entre unas plantas respirando.
¿Qué pasó después?
-Después llegó octubre con las lluvias y limpió un poco el aire que apestaba. Las tropas francesas llegaron y se sintió la paz de nuevo, aunque la muerte no se iba.
¿Cómo así?
-Porque hubo la epidemia de Cólera por los cadáveres en las calles.
En los campamentos podías ver cómo tus compañeros se iban deteriorando y se iban entre vómitos y diarreas que parecían nunca acabar.
¿Tú no te contagiaste?
-No, pero Jean sí. Duró muy poco.
¿Y qué pasó después?
-Hmmm Paul Kagame fue electo presidente y comenzó la unificación de tutsis, hutus y pigmeos. Comenzaron las reformas y los encarcelamientos y detenciones de los hutus culpables, lo que era terriblemente injusto, puesto que muchos hutus se lavaron las manos y no se hizo justicia.
¿Y cómo sabes que no se hizo justicia?
-Porque las penas fueron mínimas y porque hay muchos asesinos confesos que están libres en Ruanda, Uganda o  Tanzania.
¿Cuál crees que debería ser el castigo para estas personas?
-Yo quisiera que les hagan lo mismo. Que pierdan a sus padres y abuelas y hermanas como yo.
¿Esa sería la solución para ti?
-No sé si la solución, pero me daría paz.
Para terminar... ¿Hay algo que quieras añadir?
-Si. Que si hay gente del FPR* caminando en Ruanda, deberían tener temor a Alá, pues Él los castigará y les quitará los que más amen.
-Gracias Innocence.
-De rien...

*FPR: Frente Patriótico Ruandés



  • El despliegue de ayuda humanitaria post-guerra para Ruanda, fue el más grande de la historia
  • Cerca de 700.000 ruandeses retornaron del exilio político para volver a habitar en lo que quedaba del país
  • Más de 30.000 ruandeses murieron a causa del Cólera después de la guerra.
  • Más de 135.000 hutus fueron encarcelados desde 1994, creando un nuevo problema por no tener suficientes cárceles para los mismos
  • La mayoría de las sentencias fueron ridículas, tales como ser meses de servicio comunitario o meses en cárceles de mínima seguridad
  • Apenas unos cientos de hutus fueron sentenciados a muerte
  • Hoy en día asesinos confesos conviven entre los que una vez fueron sus víctimas


27 feb. 2013

Camélida Jovial



Hola queridos seguidores de la sensual Camélida, ¿cómo están? Yo bien, muy a pesar de mi día, a ver, los pondré al tanto:

Me levanté a las 6:30 para poder ir al aeropuerto a despedir a mi hermano primate que se fue de viaje. (Si yo soy camélida, él es primate y así sucesivamente con las demás personas). Anyway, nunca despierto tan temprano ¡(vamos con la vagancia)! ¿Y qué sucede?, pelea parejística por quién usa el baño primero. Mi noviecito suele ir a trabajar a las 8:00, por lo que me dio patada voladora y se metió a la ducha, teniendo yo que esperar indignada su pronta salida para poder comenzar con mi limpieza y acicalamiento personal que corresponde a toda camélida que se respete. Una vez acometido mi logro, salgo de casa a las 7:15, comprando en la cafetería de la esquina una leche achocolatada para darme ánimos fiesteros. Una vez adquirida mi bebida, me dirijo al tren que me llevaría al aeropuerto y una vez acomodada, ¡me babeo la blusa blanca con leche!, todo bien. Me pongo a escuchar música y a leer un texto y: tadaaaannnn se presenta ante mí una controladora de pasaje. -No- me digo a mí misma, pero -si- dice mi cerebro.

Paréntesis

Como buena ciudadana que soy, compro un ticket mensual de tren con el que puedo movilizarme a mi gusto entre las zonas centrales de mi city, sin embargo, dicho ticket comienza a funcionar a las 9:00 de la mañana y sólo comprende el centro de la ciudad..., el aeropuerto, aunque usted no lo crea, no está en el centro de la ciudad, por lo cual violo dos reglas: 1) no estar en mi zona y 2) no estar en mi horario. Pero como buena latina, no pensé en que hoy, justamente hoy, los controladores me harían algo tan horrible... ¡Qué horror, en estos días ya ni puede una hacerse a la loca!

Fin de paréntesis

Horror, -me dije- miré a la mujer con cara de cordero degollado y le dije: "no hablar alemán" (mentira, pero casi) y pues me dijo: "estás violando dos reglas, la de zona y la de horario" y yo le dije: "¿¿queeee??, no estoy en mi zona, pero ¿horario?, ¿¿hay una regla de horario?? Me miró con cara de: "no soy estúpida" y me hizo la multa de 40 euros... ¡¡40 euros!! ¡¡Camélidos míos!! ¡¡Con 40 euros como dos semanas!! Mas debo decir que aprendí mi lección.
Prosigamos con mi día. Una vez que cogí la multa y la guardé con amor en mi billetera, llegué al aeropuerto a las 8:30, casi a punto para abrazar a mi primate hermano y ventilar mi pañuelo blanco en el aire cuando lo veía entrar a su puerta... Es que no saben cómo amo a mi primate hermano...
Una vez fuera del aeropuerto, decidí ir a la Universidad a entregar un par de papeles que necesito para mi próximo estudio... (Sí, la Camélida es la eterna estudiante ¡y por eso sabe más que tú)! ¿Y qué sucede? Los papeles sólo se entregan los días: lunes, martes, jueves y viernes. Yes, queridos míos, cagada por los dioses el día de hoy.
Sin embargo, ando chocha de la vida, no sé porqué... El amor, la familia, y esas cursilerías que muchas veces queremos negar, hacen el día más llevadero. Incluso se me pasó el enojo de que mi computadora sea ya una veterana y sea mega lenta, todo bien... Me siento bien.

Trabajo hay
Plata no hay
Amor hay
Comida no hay

Pero estoy feliz.


                   Camélida.

PD1: Ya pronto se vienen nuevos cuentos macabros muhahahaha... Encontré una página en Internet que jamás revelaré y de donde sacaré inspiración para escribir nuevos cuentos, mucho mejores que el Cuento Macabro # 1. Lo juro. Besos mis camélidos seguidores.

PD2: amargados, ¡desamárguense!





14 feb. 2013

Advertencia de la Camélida



Hola mis queridos lectores y lectoras. Espero que estén bien sea donde sea que estén, aquí su servidora Camélida viene a aclarar un poco el ambiente del Blog, pues siento que les debo a todos una disculpa y una explicación sobre mi último cuento y quizás sobre muchos otros contenidos; es por eso que he creado esta entrada como una "advertencia" para aclarar a todos, que mis escritos serán solamente publicados una vez que yo esté totalmente satisfecha con el resultado.
Pasa pues, que tengo el Blog desde 2006. Cuando comencé a publicar, lo hacía con muchísimo miedo hacia la crítica y por más que fueran cosas decentes las que publicaba, la redacción y continuidad de mis historias eran siempre sorprendidas por espasmos de pánico, bayas de vergüenza y sofocones de viento. Es así que, durante el tiempo en el que mis escritos comenzaron a gustarme, y la crítica mala comenzó a resbalarme, decidí publicar relativamente seguido entradas divertidas y trágicas, cuentos de ensalada de muertos y otras vainas... Pero los que me leen hace tiempo, deben saber que mi especialidad son las historias soeces, ófricos cuentos de mi invención y algunos basados en historias reales, tragedias cotidianas y también casos aislados que me fascina compartir con ustedes. Debo decir, que si en un futuro me ganaría la vida escribiendo, sería siempre con el género de "novela negra"., sí, tengo una obsesión casi enfermiza con la muerte y sus matices.

En mi último post, escribí sobre el asesino de niños Cayetano Santos Godino, o más conocido como "El Petiso Orejudo", ser dantesco que existió y traumatizó a toda una zona bonaerense entre 1904 y 1915, siendo el primer asesino serial de Argentina y siendo el único asesino serial de niños del país. 
Las biografías de asesinos son para mi la inspiración divina para lograr escribir cosas de calidad. He intentado hablar de esto con algunas personas, pero no entienden mi admiración absoluta por seres tan infames. Y es que realmente no sé cómo explicar que mi admiración es sana (lo juro) simplemente admiro su capacidad de raciocinio tan tétrico, tan terrible para poder llegar a cometer esos crímenes... Eso es lo que los hace especiales; son personas como tu o como yo con (la mayoría) problemas mentales los cuales vienen a ser sus justificativos muchas veces... Pero no por eso, dejan de ser seres sumamente inteligentes y líderes para poder tener admiradores como yo o peor, seguidores como los nazis, los del Ku Klux Klan, o asesinos que copian a sus ídolos (otros asesinos) o seguidores de la familia Manson..., bah, ustedes saben a lo que me refiero. 
Mi admiración es benigna. Simplemente me gusta meterme en sus vidas y fantasear un poco con esos pensamientos terribles y relatar o escribir lo que pensaban y lo que hacían.
Los asesinatos de Cayetano en mi cuento, son inspirados en los que él cometió, claro que los adorné un poquito y exageré también, consiguiendo un producto que me gustó, pero que nunca terminó por convencerme... Digo, siento que el relato está a medias, hablé sobre violaciones y luego no ahondé en ellas y además, le di una muerte de chiste (aunque realmente murió así(una de las teorías)), pero podría haberlo hecho mejor. 
Es que pienso que comencé con un asesino muy denso, quizás no tengo la fuerza suficiente para escribir algo increíblemente bueno sobre ellos (todos los asesinos), es por eso que este año (o al menos estos meses que se avecinan), escribiré mucho sobre estas personas que le arrebataron la vida a mujeres, hombres, jóvenes y niños, pero intentaré hacerlo de una manera mucho más profesional... Sin embargo, no quitaré el cuento de Cayetano, ya que he visto que ha sido bastante popular ¡(más de veinte visitas)! Pero sí prometo que los siguientes relatos serán mucho mejor trabajados que el ahora mencionado.

Y bueno... Hay un montón de relatos que debería borrar o corregir, pero me da tanta pereza... Pero les pido disculpas por esos también, aunque no creo que muchos los hayan leído. Son principalmente los de 2006 hasta 2010 o algo así. Bueh... Me despido con un fuerte abrazo y con buenas vibras para todos. Prometo que mi próximo post los dejará pensando un par de días :)

Abrazos;

               

              La Camélida



5 feb. 2013

Cuento Macabro # 1




Maruja Gonzáles no sabía que estaba embarazada hasta el séptimo mes de gestación, cuando su esposo, con una patada voladora le desangró la panza y deformó la cabeza de su hijo nonato. Como no paraba de sangrar, su vecina, Trinidad la llevó a rastras a la posta de la esquina, donde la atendieron sin ceremonia y al cerciorarse de que estaba en estado, le sugirieron que fuera al Hospital General, y así fue como Maruja se enteró de que su hijo Cayetano estaba en camino. 
La criatura nació cinco semanas después con el sudor de su madre, sin embargo la matrona y la propia Maruja pensaban que el bebé no sobreviviría mucho tiempo por las inclemencias de la vida y la prematuréz de su caso. Sin embargo, el niñó nació flacucho y lánguido pero con pulmones fuertes que avisaban en toda la casa que había nacido.

La primera infancia y su niñez no fueron fáciles, siendo el séptimo hermano. Todos oscilaban entre 2 a 12 años, así que Cayetano tuvo que acostumbrarse a ser el último y ello conllevaba tener menos privilegios que los mayores, como ser: menos raciones de comida, ropa grande, gastada y usada y poder asistir sólo a la primaria, donde el niño mostró interés por la Ciencia y odio por las Matemáticas.

A los 9 años, Cayetano decidió dejar la escuela para siempre y comenzó a pedir limosna en todas las cuadras de la ciudad. Caminaba ágil como cervatillo, y de la misma manera aprendió a ser tan rápido, que -cuando cometía algunas fechorías como robar-, nadie se daba cuenta.

Cayetano siempre fue de explorar, y le gustaba mucho entretenerse con hojas secas y animales muertos, ratas, gatos, que abundaban por donde vivía. Sentía una satisfacción enorme al examinarlos de pe a pa, llegando a veces, a disecar perfectamente los cuerpos inertes de los animalitos. El papá de Cayetano tenía la infame labor de matar a los perros callejeros, y salía con el chofer del camión destartalado a "cazar" como él decía, a "todos esos malditos perros que jodían la vía". Bajaba del camión, los acorralaba y los mataba ahí, delante de quién viera, cosa que no gustaba mucho, por lo que varias veces recibió notificaciones sobre el deber de asesinar a los perros en las instalaciones de la Perrera Municipal, lugar infame, donde asediaba la muerte y las moscas. Así fue que Cayetano comenzó a acompañar a su padre a eliminar perros y gatos, descubriendo así su gusto por la muerte y los chillidos caninos. Sin embargo, al tiempo decidió no acompañar más a su padre, ya que le aburría la muerte animal, él quería más.

A los 12 años, Cayetano logró llevar con engaños a su vecino de tres, Lorgio Sarti a un lote baldío, donde, después de meterle los dedos a los ojos y hacerlo llorar, decidió empujarlo entre unas espinas y escapar del lugar, mas no tuvo suerte puesto que un señor los vio y obligó a Cayetano a llevar al niño Lorgio a su casa y luego ir a su propia casa, donde el señor explicó lo sucedido a la madre de este. Una vez que el señor se fuera, la madre de Cayetano pretendía golpearlo, cuando se escuchó un grito afuera, y al ver quién era, vieron que el padre de Lorgio denunciaba el hecho, y pedía que el responsable saliera de la casa. Maruja intentó suavizar la situación, pero el padre de Lorgio anunció que llamaría a las autoridades, cosa que Maruja no quiso, entonces decidió que Cayetano pidiera disculpas..., pero no pidió disculpas, ya que el padre de Lorgio no lo dejó hablar y los golpeó en los ojos dos veces, lo insultó y lo dejó en el piso.

El padre de Cayetano nunca se enteró, y si lo hizo, no se manifestó.

Una semana después, Cayetano se encuentra con Isabel Moya, una niña de cuatro años de edad que se encuentra jugando en el barro cerca de su casa. Cayetano se le acerca y la convence de ir a otro lugar, donde comienza a golpearla con una piedra y, para evitar que llore, le llena la boca de barro. Isabel comienza a ahogarse y el niño asustado, decide golpearle la cabeza más fuerte, una vez que ha terminado, esconde a Isabel debajo de unas ramas y escombros y retorna a su casa. El cuerpo de la niña es encontrado una semana después y no hay ninguna pista.

Un año después, cuando Cayetano cumple 10 años, intenta quemarle los párpados a una primita de diez meses, esta vez no pasa desapercibido, y la mamá de la criatura lo denuncia a la policía, pero como es un niño, solo le dan una advertencia.

Unas semanas después, Cayetano se encuentra jugando entre varios niños cuando reconoce a María Rosa Paz, una niña del barrio, a la que luego de convencer lleva a un lote baldío, donde intenta estrangularla, pero sin éxito, entonces decide enterrarla viva en una zanja que luego cubre con latas. El cuerpo de María Rosa es encontrado dos días más tarde y tampoco hay sospechoso.

Pocas semanas después, la madre de Cayetano decide llevar a su hijo a la Policía, luego de encontrar bajo la cama de este, una caja llena de partes de gatos mutilados, además de encontrar la cabeza de varias aves en sus zapatos. Sin embargo la policía nada puede hacer, más que advertirle que no lo vuelva a hacer. Es aquí cuando Cayetano define su nueva identidad de criminal, a los 10 años de edad, sabiendo que no puede ser encarcelado por ser niño, se siente a sus anchas.

Cuatro semanas después, a la salida del colegio, Cayetano invita a Severo Ramírez de ocho años un dulce y decide llevarlo por un lote baldío  Una vez que se encuentran allí, Cayetano procede a estrangularlo con las manos, pero Severo lucha por su vida y casi lo logra, a no ser porque Cayetano consigue una piedra y lo golpea tan fuerte que lo deja inconsciente. Cayetano luego decide machucarle los dedos a Severo y lo entierra vivo en una zanja. Sin embargo, esta vez los crímenes del niño comienzan a tener un tinte más macabro, ya que tras cometer el asesinato Cayetano se masturbara, haciendo que el placer sexual y el placer sádico se junten.

Varias semanas después, el niño decide quemar al perro de la familia. Cuando la madre logra ver al can salir disparado hacia la calle, decide que ya es suficiente y lleva a Cayetano a la policía, confiada de que esta vez hagan algo con el inmanejable niño, puesto que, -dentro suyo- Maruja sospecha que su hijo anda detrás de los asesinatos. 
Esta vez la policía decide enviar al niño a un reformatorio de menores donde es retenido tres años. Ahí Cayetano aprende a drogarse y su mente sigue aferrada en el deseo compulsivo de matar, es así que, cuando lo dejan libre a la edad de 13 años, el adolescente deja la casa familiar y pronto se encuentra viviendo entre drogadictos y prostitutas.

Un día, Cayetano divisa a Samuel Gómez, niño de siete años que juega fuera de su casa, Cayetano persuade a Samuel a ir con él y una vez que se encuentran en un lugar apartado, Cayetano golpea y viola al niño, y una vez que lo deja botado en una esquina, procede a clavarle un clavo de 10 centímetros en la sien con una pierda. El niño muere.

Al día siguiente, Cayetano intercepta a Luis Benítez de seis años de edad. Con un caramelo logra llevarlo a un lugar apartado donde lo sodomiza y viola, para luego ahogarlo en un riachuelo poco profundo, pero es visto por un campesino. Cayetano huye, el campesino saca al niño casi muerto del río y da parte a la policía.

Poco tiempo después, Cayetano es reconocido y acusado de vejación e intento de homicidio, y lo vuelven a enviar al correccional de menores. Una vez dentro, se decide a hacer un examen psicológico y psiquiátrico al adolescente, donde se establece que el chico tiene Personalidad Sádica y Personalidad Antisocial, enfermedades mentales que justifican su ataque. 

Después de varios meses dentro, Cayetano entabla amistad con un psicólogo al que eventualmente le cuenta sobre todos sus asesinatos y ataques, contando detalles estremecedores de frases que sus víctimas lograban formular en un intento de salvar su vida y es así que el psicólogo decide revelar la verdad a las autoridades del correccional y como la fama de Cayetano crece, mas se decide a inculparlo como adulto, y algunos meses después es enviado a una cárcel de máxima seguridad en el Sur, donde es asesinado por los otros reos a golpes a los pocos días de su llegada por haber matado al gato mascota de la prisión.




*Historia inspirada en hechos reales



16 ene. 2013

Enero o Standby



Este es el standby de la Camélida. 


Me duele el ojo izquierdo de una manera extraña. Mi cerebro me dice que un raro mosquito polaco ha desovado en mi párpado inferior hace 48 horas. Los huevos se han roto y de ellos han salido 12 larvas; dos de ellas se han comido a las más pequeñas y ahora quieren comerse la una a la otra. En todo el trajín de las últimas horas, las larvas se han movido y han crecido, por eso me duele el ojo. Las próximas 24 horas son vitales para saber quién ganará la batalla; si una de las larvas o mi sistema inmunológico intentando eliminarlas con ácidos oculares simples.
Mañana será otro día y quizás no tenga un ojo para ver la mitad del amanecer, sólo podré verlo con mi ojo derecho; veré cómo sale la mitad del sol a eso de las 7:30 de la mañana, entre nieve y bruma, pero sólo la mitad. Qué desgracia.

En mi fuero interno quería hacer la continuación de: "las aventuras de Santiago", con eso de la confesión y lo de las noticias... Quería hacer una nueva confesión pero hacia su madre, pero los personajes no me salen, exigen mucha estructura y harta pasión. Carezco de ambos. Si no sabes de qué hablo, lee los dos posts anteriores a este.

Me puse a revisar las entradas antiguas del Blog y quedé espantada. Avergonzada -principalmente- por la redacción de infante y por el burdo contenido de algunos posts, estuve a punto de eliminar varios, pero me detuve, porque son mi crecimiento como escritora sin éxito y es lo que me han hecho lo que soy hoy, (una escritora sin éxito). Me he tomado la libertad de adornar algunos con comas, puntos y palabras inventadas; he borrado algunas líneas que no tenían sentido en un par de entradas y me he espantado y puesto roja al leer otras. Hace ya un par de años que configuré que nadie me dejara comentarios, ya que tuve problemas en una época con un fan no tan fan que me detestaba y escribía cosas destructivas para mi autoestima de Titán, por eso decidí omitir los comentarios (qué Titán, ¿no?) Y hace ya un par de meses volví a instalar los comentarios, pero ahora nadie me lee, excepto Bianca, una mina de Las Vegas que baila pole dance y también tiene un Blog, más personal que literario, pero hey, lo personal es la nueva literatura de 2013, sino chequeen blogs al azar.

También he fantaseado con la idea de que en el trabajo -si se puede llamar así- un día aparezcan los editores de arriba con un ramo de flores y me anuncien que van a publicarme en español... He ensayado mis reacciones frente al espejo, ¡y hasta casi he logrado llorar de orgullo!, pero no, luego me quedo mirando la taza de café vacía, pensando que la impresora no tiene tinta y que -inevitablemente- la computadora me avisará sobre la cuestión y la proeza del día será cambiar los cartuchos.

Con mi novio igual todo bien, aunque hace unas semanas le dije que quiero un hijo (no sé de dónde me salió lo maternal, lo juro) y se atoró con camaroncitos chinos que deglutía en el momento. Y no es falta de amor o compromiso de su parte (¿o si?), es pánico a ser padre a los 40 y yo madre a los 25. Dios mío, estoy tan deprimida por pretender tener 25. En unos días cumplo 30 y no he logrado nada en mi vida, excepto desarrollar esa coraza cetácea que me aísla del dolor, la felicidad y las buenas costumbres. Así comenzamos enero gente, así casi tuerta, con el útero escondido y la fantasía de que me publiquen en un país que ni siquiera es el mío.

Este es el standby de la Camélida.