Quedarse en el centro así por así? Sí, así es como ataca el miedo. Te carcome primero las uñas y después el aliento, que es en este caso, lo que más le importa a él. No juzga ni se fija en la sangre (importante para él) pero en general, le vale, mientras sea sangre pura, no de su calaña, ni de la tuya o la mía. Simple y pura sangre para alimentarse y para así continuar con su círculo vicioso de: carcomerse primero las uñas y luego el aliento. Y después qué más queda? Tu piel, ahí tirada en el lugar menos pensado. Abandonada, esperando ser habitada por algún otro ser que pueda regenerar esa sangre, esas uñas y ese aliento.
Carta de la Camélida escurridiza
Cuánto ha pasado ya!! Meses de meses de meses enteros sin precipitaciones literarias, ni cuentitos, ni nada! Siempre he pensado que mi vena literaria estuvo latente solo por un par de años, y que después el talento se escapo de mis dedos... Las cosas nuevas que escribía no tenían ni pies ni cabeza, y realmente no representaban lo que pensaba o quería, es decir: decaí en la monotonía de escribir cursilerías no publicables. Luego le heché la culpa al poco tiempo que tengo, pero -seamos honestas-, tiempo tengo, ganas no. Después de mucho pensar y procrastinar, llegué a la conclusión que -como toda artista en potencia que fui- ya no soy, porque todo artista es bueno porque esta loco (o al menos) tiene un par de tornillos flojos o, en algunos casos son muy inteligentes! En mi caso no es así. No me considero bruta, pero tampoco brillante, lo que sí me considero es en ser una buena escritora... Pero ah, volvamos atrás sobre lo que decía de los artistas con tornillos flojos... ...
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