¿Eres?
Despojémonos de vergüenzas inéditas y quitémonos todo vestigio de tela en nuestros inmundos cuerpos. Respiremos, cantemos, comamos del mismo plato, bebamos del mismo vaso, o qué crees por ser letrado en animalística, ¿mis despojos no son utilitarios? ¡Calla y mastica! Mastica carne de soya, gomas o llantas, mastica canciones y plásticos en formas de iguana y utiliza tu figura como flecha segura. ¡Vamos por el resto de los gatos! Tómalos y succiona la toxina, quita la migraña de sus pequeños sesos y rumia -por dentro- tus culpas y las de ellos. Decapita deidades y procura regirte por tu hermético dadaísmo, eso no quitará -de ninguna manera- la música con la que te conceptualizo. Besa, abraza, canta y recorre. Recorre calles y avenidas, el metro no existe; los kilómetros abundan. Sé siempre el que quieres ser, alma libre con pies sin calibre, hegemonía de partes auditivas y concretas cuerdas vocales emancipadas en una esquina. Mas no me digas, no me busques, no me admires. No me m...