26 abr. 2010

¿Qué Pasó?

Me contaron que hace un par de noches no pudiste con tu carácter. Tomabas órdenes desordenadas y luego las trascribías a la máquina de escribir arcaica que se filtra por tu oreja, ¿es cierto? Luego de intentar cavilar la situación, te diste la vuelta y pisaste el rojo de tu delantal y casi tropiezas en la bruma de la música de hongos de atrás. ¿Eso también es cierto? ¿Cómo pudiste? El señor -a pesar de su acento- te pisa las huellas desde hace como dos años, te busca, te llama, se mete en tu cabeza y sale por tu nariz; te lanza granadas de flores y tú no las reconoces. ¿Es eso verdad también?

Ven y acuéstate, dime lo que piensas, vomita tus frustraciones.
Me han contado también que tomaste el metal redondo, se lo hundiste en los ojos y luego abriste los ojos y sólo lo habías deseado. Me contaron que quisiste sentarte en su mesa, decirle lo que había pasado en dos años no monitoreados. Veías cómo engullía su españolísima tortilla, te daba un poco de asco y desgano; ¿pretendías -tal vez- dejarlo pasar y olvidarte de su ánima un par de años más?

¿Qué crees ahora? Piensas que derivarle tus peores miedos y personajes favoritos, ¿amortiguará la situación? ¿Piensas que un golpe en la región frontal de una cabeza merece una ejecución? Dime qué piensas, ¡por favor!

Todavía no me queda claro lo que pasó después, pero el señor con acento español sigue allá, en su rincón, medicando a buenos y a villanos, a humildes y millonarios mercenarios. ¿Qué pasó? Dime, Camélida, qué pasó?

13 abr. 2010

Miedo

No para de sentir el frío que cubre su huesuda columna al sentir el respiro nocivo de sus dos acompañantes.
Los mira y continúa con su ensamblaje extraordinario; preparar un porro no es tarea fácil, y mucho menos cuando se está al extremo de la merluza, el vodka nunca es bueno en exceso...

Miguel la mira de reojo y vuelve a caer dormido, balbucea algo en inglés, ella sigue en lo suyo.
Por su cabeza pasan imágenes de excesos santiguados, besos guardados y mentiras justificadas. Piensa en lo que ha hecho, en lo que hace y en lo que hará; está cansada del vodka, del porro, de las níveas líneas de sedante mudo que se esconden en sus arterias. Piensa que a lo mejor ya se le pasa, que la comezón en su dedo anular se desinflama, que sus labios ya no raspan y que, -a pesar de todo-, su amado aún la aguarda.

"No pueden ni deben deshacerse del problema, porque a veces ellos son el problema", entonces todo se atornilla como un zoquete; a veces ilumina, a veces no -se repite-.

Nunca ha llorado tanto, pero jamás ha llorado tan poco, se extingue las lágrimas y entre las sábanas busca el encendedor. Miguel ha vuelto a despertar, la mira taciturno, da la vuelta sobre su eje y devuelve todo lo que su estómago ha ingerido, ahí, en el piso azul. Ella clava su brazo en el menjunje de sábanas con olor a desinfectante barato, casi le roza las bolas a Darío; el encendedor no esta ahí.
Miguel ha terminado de vomitar, mas ha reaccionado, y en un instante se ha dado cuenta de lo que ella busca.

Está aquí, -le dice-
Gracias, -responde ella-

Ambos se incorporan en la cama y se enciende el porro, pero Miguel no fuma, sólo la mira confuso, triste, asustado.

Ella: me voy en un rato... ¿Crees que reaccione bien el Darío?
Él: hmm espero, igual, yo me quedo con él, o me lo llevo a mi casa, o lo dejo, ya veo...
Ella: ¿sigues arrebatado?
Él: nunca estuve arrebatado, ¿vos estás?
Ella: un poco..., esto no sale de estas bufonas paredes, ¿no?
Él: no, claro que no.
Ella: toca que hables con tu amigo, que le adviertas, yo no sé qué haría si se enteran.
Él: nadie tendría porqué.
Ella: ya. ¿Quieres?
Él: no..., estoy mal, quiero irme a mi casa, y este huevón no se levanta.
Ella: ¿es la primera vez que lo hacen?
Él: ah, más o menos...
Ella: vale, no quiero saber. Me voy.

El sabor amargo en el contorno de su boca no se ha quitado, teme que su amado pueda sentir la mierda de alcohol, el ácido alucinógeno o la marihuana purísima; no quiere besarlo.

¿Comer algo? ¿Vomitarlo luego? ¿Tomar agua pura para eliminar todas las toxinas?
No, no es necesario, pues la comezón en el dedo anular sigue presente, entones él no viene, no se acerca, tiene miedo y debería.

7 abr. 2010

Miércoles

Se levanta cansada, otro día más y nada ha cambiado, pretende mirar con esos ojos ásperos y rojos, no puede llorar más, ha llorado los últimos veintisiete meses (si no es más).
Escucha de lejos el eco del terremoto chileno, pero piensa en los haitianos y en el olor a muerte que sus fosas nasales evocan una vez que ha visto -demacrados- sus presentes y sus futuros.
Se pregunta cuál es el problema, ¿por qué le cuesta tanto? ¿Se merece todos los golpes bajos, acaso?
Establece sus jerarquías, todo se resume a doce patas y como a dos colas.
Mira la botella de sueño; toma un trago y debilita las lágrimas por dentro; llora hacia sí misma, regurgita sus miedos y los inhala de nuevo…
Líquido viscoso, olor fantasmal, ingratos momentos sin dar vuelta atrás, ¿sientes cómo tiembla tu ser con las embestidas de Richter? ¿Sientes todo el dolor que se acumula en tu espalda toda vez que ella está cerca?

1 abr. 2010

Números (dos)

1. Me he enamorado de la palabra “oligofrénico”
2. Las vanidades perrunas me persiguen, sino pregúntele a Yotala
3. Yotala es un pueblo a unos 25 kilómetros de Sucre (capital de Bolivia)
4. La Paz es sede oficial del Estado plurinacional de Bolivia, no es la capital oficial
5. Imbécil. Yo
6. Debo hacer algo serio con la deformidad de mis pies de Elfo
7. El domingo son las elecciones pa’ alcalde, gobernador y demás ratas. ¿Quién ganará?
8. El mejor vodka del mundo; es el Absolute
9. No encuentro mis lentes de aumento, entonces me duelen los ojos al escribir, así que prefiero concentrarme en el teclado y no mirar el monitor
10. Me gustan los huevitos y conejos de Pascua
11. Últimamente ando tan insoportable, que los vidrios me asechan
12. Mi hermano se metió dentro de un volcán activo
13. No murió
14. Honestamente consideraría prostituirme por mucha plata
15. Mentira
16. ¿Mentira?
17. Estoy asqueada con la vida y con vos y vos
18. Vi la premiada película peruana: “La Teta Asustada” -espectacular-
19. Quiero ser foca
20. Estoy obsesionada con la cuequita de Zabaleta: “La Torre”
21. Mi refrigerador tiene un orgasmo cada vez que lo abro; toca que lo escuchen
22. No pretendo hacerlos filosofar, ni reír ni llorar. A la mierda
23. Cada vez soy menos tolerante y más atacante (¿se entiende?)
24. ¿Arrepentimientos? Varios
25. Me cae mal la mayoría del mundo
26. Le caigo mal a la mayoría del mundo
27. Quiero comer
28. Soñé con un celular horrible, se lo daba a mi madre como regalo de cumpleaños, y ella como que se ofendía… ¿Alguien sabe algo sobre el significado de los sueños?
29. Los circos me dan mucha, mucha pena
30. Hace unas semanas engullía donuts de vainilla y chocolate como demente
31. Tengo que encontrar un nuevo psiquiatra pero ya!
32. Para los ignorantes: no solamente los dementes van al psiquiatra
33. Yo sí estoy demente
34. Mi profesora de Inglés se fracturó la pierna en tres partes. Ahora pasamos clases en el sótano, junto con bestias indescriptibles
35. Me fascina que los mosquitos me piquen en la planta de los pies, amo rascarme como sádica
36. El otoño se siente por estas tierras. Quiero verano perenne
37. Me gusta que me rasquen la espalda
38. Un collar nunca es suficiente
39. La bandera de Brasil es -francamente- grosera
40. La bandera de Japón es muy linda y sobria
41. Siempre me confundo con las banderas de Colombia y Ecuador. Con la de Venezuela no, por la cuestión de la franja amarilla más ancha
42. No, eso no me pasa con las banderas de México e Italia, esas sí las identifico bien
43. Las banderas de Bolivia y Ghana (entre otros países), son muy parecidas!
44. Ya no hablemos de banderas
45. Quisiera vivir en Bonaire y ahogare en su mar
46. La temporada número 21 de Los Simpsons me tiene expectante
47. Agallas de tiburón -necesito- para cometer lo comenzado hace meses
48. El almuerzo está listo. Adeos