Mentitas
En más o menos cuatro mil minutos todo ha pasado. Miradas furtivas y palabras entre susurros, besos imaginarios enigmáticos y temáticos. Mil millones de minutos atrás; las mismas miradas furtivas, similares palabras susurrantes, tabúes extraordinarios que ninguno confesara a nadie, porque a nadie pareciera importarle…, al final; ¿a quién le importa en realidad? Gigantescas alas los separan y no se han dado cuenta. ERROR -ya se han dado cuenta-. Muchísimos millones de minutos atrás, sin haber miradas furtivas ni palabras entre susurros, mucho menos besos enigmáticos y temáticos, las alas crecían por allá y por acá! Las de él un poco más grandes, las de ella más delicadas y audaces! Momentos de mediteo feroz varias veces por semana, palabras arreb...