22 sep. 2013

Querido Boludo:



Seamos claros.

Eres un boludo. Copia semejante al otro boludo que la boluda y el boludo crearon antes que vos.
No eres más boludo porque todavía eres joven, pero el otro boludo, es más boludo que todos los boludos juntos.

Yo, yo soy una cretina hija de dos cretinos, entre cretinos crecí, hasta que te conocí, boludo. Pensé que entre un boludo y una cretina nada podía pasar pero me equivoqué. La cretina conoce al boludo, se enamora, se casa y le nacen bolutinos, o creludos. Pero no fue tan sencillo el baile, ya que entre boludos uno nunca sabe y entre cretinos nos entendemos.

Con el tiempo te volviste más boludo de lo que mi cretina mente pudo imaginar, aunque ahora no eres tanto, pero hace un par de años, ¡Señor! ¡Qué boludo chango! Más boludo que la boludéz andante, a veces más boludo que el boludo al lado tuyo, más boludo que nunca, boludenado grave.
Y yo cretineando denso, creyendo que todo iba bien cuando todo iba mal, bien cretina, creyendo, creyendo.

El final es simple, el boludo se escapó de la cretina y la cretina lloró como boluda, pero luego se tragó las lágrimas y fue feliz entre intervalos de cabrones, huevones, idiotas e imbéciles, la cretina al fin pudo conocer al cretino de su vida y cretinearon juntos, creando pequeños cretinos, pero tu, tú boludo, sigues boludenado, ¡y me jode que me joda el que boludees como boludo mayor! ¿Qué pasa contigo? ¡Reacciona boludo!, tu no eres tan boludo como él, él es el rey de los boludos, tu eres sólo el príncipe.

Como digo, la cretina encontró a su cretino, la huevona a su huevón, seguro boludo, que algún día encuentras a tu boluda o boludo, el méndigo amor y la puta felicidad llegan (hasta a los más boludos).

Te lo aseguro.

Con amor, la Cretina