10 mar. 2013

La voz de Innocence




Tres pueblos son los que existen hoy en Ruanda; los tutsis, los hutus y los pigmeos Tua, estos últimos representan poco más del 1% de la población, el resto se divide entre tutsis, (minoría) y hutus (mayoría).

En 1994 más de 800.000 tutsis fueron asesinados por los hutus en Ruanda. 

La masacre en realidad comenzó entre la década de los 50's y los 60's, cuando 20.000 tutsis mueren en guerras civiles por problemas de índole política, aunque después de esto, los malos tiempos pasan y se vive una paz relativa, hasta que años más tarde, cuando la semilla de la guerra está insertada en las mentes tiernas de los jóvenes hutus y tutsis, se desencadena la guerra infame alimentada por la supuesta superioridad de que los hutus son anatómica y mentalmente superiores a los tutsis, muy parecido a lo que pasara hace más de 50 años atrás en Alemania.
Esta guerra dejaría a toda una generación de ruandeses huérfanos. Mas este post no habla del porqué de la guerra, ni del porqué la ayuda internacional llegó tan tarde. Tampoco habla de cómo Bélgica tuvo mucho que ver con esta serie de eventos por el hecho de colonizar a  Ruanda con el principio de: "los hustus son mejores". Ni tampoco tiene que ver con los cobardes exiliados políticos que dejaron su país una vez que la masacre comenzó, ni tampoco tiene que ver con la frustración de la OTAN al no poder "parar una guerra que podría haber sido evitada"... Este post, habla de la experiencia de una joven que vivió todo eso y terminó más viva que muerta, y que hoy decide cederme un poco de su tiempo para contar desde su óptica, cómo fueron esos noventa días en el Infierno.

¿Qué fue lo más terrible para ti?
-Perder a mi mamá y a mi hermanita... Aunque ya no tanto... Todo fue terrible, pero sus caras no me las puedo quitar.
¿Cuántos años tenías?
-Siete.
¿Cómo recuerdas todo?
-Es muy claro. Lo que a ratos se me van son las caras, y es mejor así. Así puedo inventarme historias y razones.
¿A qué te refieres?
-A la historia y motivos de la gente*, (los hutus) que tomaron la iglesia, que no le temían a Alá.
¿Te refieres a la Ermita?
-No. Estábamos en una iglesia católica, porque ellos* (los hutus) son mayoría católica, entonces nos metimos allá, eramos muchos. Pero yo pensaba en Alá. No habían Ermitas que pudiéramos ocupar, además los hutus ya habían destruido todo.
¿Y porqué se metieron en la iglesia?
-Porque las mujeres pensaban que ahí no nos dañarían, pero no respetaban nada. Mataban todo lo que se les ponía en frente.
¿Qué pasó en la iglesia?
-Tiraron una granada, entonces salimos corriendo. Unas señoras viejas se quedaron y se murieron dentro. Al correr golpearon a mi mamá con un arma, ella se defendió y corrimos hacia la selva.
¿Que pasó en la selva?
-Fue horrible. Caminamos. Eramos cinco. Mi mamá, Eli mi hermana que era chica, tenía cinco años, yo y dos señoras más. Una estaba embarazada.
¿Se escondieron en la selva?
-Si. Nunca sabré cuánto tiempo estuvimos ahí, pero aprendí a comer lagartijas y a beber agua inmunda. Durante el día estábamos quietas debajo de hojas enormes y plantas. Al anochecer mi mamá y las otras señoras salían a cazar bichos. Libélulas, pájaros, lagartijas. Una noche una señora cogió un sapo gordo y grande.
¿Porqué salieron de la selva? 
-Porque mi mamá quería encontrar a mi papá y a la mamá de él. Mi abuela vivía con nosotros y nos quería mucho. Caminamos largo y al volver a nuestro pueblo vimos que casi todos estaban muertos. Un hombre con su hijo nos guió a la escuela de Burí, el siguiente pueblo, donde supuestamente había protección y comida para todos.
¿Cómo sabían eso?
-El señor nos dijo, sólo nos quedaba confiar en él.
¿Qué pasó en Burí?
-Estaba el Cuerpo de Paz y nos dieron comida..., ¡tenía mucha hambre!, luego nos llevaron a la escuela, nos dieron unas mantas y nos tuvimos que acomodar como sea. Había muchísima gente igual que nosotros.
¿Cuánto tiempo estuvieron en la escuela?
-Como una semana. A los tres días mi mamá encontró a mi abuela. Mi abuelita estaba muy flaca y golpeada. Nos contó que mi papá desapareció y que pensaba que estábamos muertas.
¿Qué pasó después?
-Durante los días llegaba más gente... Eramos muchas familias, muchos niños. Después llegaron los hutus con armas, bates, machetes, cuchillos...
¿Y qué pasó?
-Nos atacaron. Nos tiraron granadas y salimos corriendo. Eran tantos... Te macheteaban o disparaban. Mi mamá desapareció entre la gente, sólo me acuerdo del pañuelo mostaza en su cabeza y su cara de desesperación. Luego nos metieron a muchos en un cuarto enorme y comenzaron a matarnos. Eran muchos hutus. Recuerdo como una mujer le dio con un bate en la nuca a Eli. Sonó muy fuerte y lo siguiente que vi fue a mi hermanita caer y cómo por su boquita le salía sangre. Después me golpearon a mí en la nuca y no me acuerdo más.
¿Cuándo despertaste?
-Tenía un dolor agudo en la cabeza y sentía mucha sed. Desperté y sentí el cuerpo medio tibio de alguien encima mío y al mismo tiempo escuchaba algunos lamentos. Luego me di cuenta de que casi todas las personas en el cuarto estaban muertas y que yo estaba debajo del cuerpo de mi abuela. Dejé de moverme.
¿Qué pasó después?
-Se escuchaba una conversación en hutu que no entendí, hasta que después de un momento que pareció un año, la misma mujer que mató a mi hermana dijo: "creo que esa de allá sigue viva". Rogué a Alá que no fuera yo, y no lo era, pues a unos buenos metros de mi un hombre se acercó y cortó el cuello de una mujer con el machete. Nunca olvidaré el sonido sordo del golpe.
¿Qué hiciste?
-La verdad es que no sé cuánto tiempo me quedé debajo de mi abuela. Debe haber sido mucho, pues tuve que moverme porque el hedor de los cuerpos me estaba matando. Cuando me paré, vi que todas las personas estaban muertas. Salí del cuarto y comencé a caminar por un pasillo, donde habían otros muchos cuartos idénticos al mío, tal vez un poco más pequeños, llenos de cuerpos de mujeres y niños. Habían muy pocos hombres. Más tarde me dirían que en la escuela mataron a más de 30.000 tutsis.
¿A dónde fuiste después de ver todo eso?
-Me quedé afuera sentada en una piedra, y aparecieron varios jeeps del Cuerpo de Paz. Yo pensé e incluso esperé que me mataran, pero en cambio me dieron agua y un hombre me abrazo y lloró. En ese momento no entendía porqué.
¿Y a dónde te llevaron?
Me llevaron esa misma noche a Uganda, pues la frontera con Ruanda estaba muy cerca de Barí. Ahí habían campamentos de refugiados. Intentaron hacerme comer algo, pero no pude. Recuerdo haber estado despierta y mirando el cielo por horas.
¿Y qué pasó?
-Al día siguiente llegaron nuevos refugiados, Jean entre ellos. Jean tenía 10 años y me contó sonriendo cómo es que le habían atado las manos y los pies y lo habían lanzado al río con una piedra atada al cuello, con tan buena suerte que la piedra se soltó y pudo quedarse entre unas plantas respirando.
¿Qué pasó después?
-Después llegó octubre con las lluvias y limpió un poco el aire que apestaba. Las tropas francesas llegaron y se sintió la paz de nuevo, aunque la muerte no se iba.
¿Cómo así?
-Porque hubo la epidemia de Cólera por los cadáveres en las calles.
En los campamentos podías ver cómo tus compañeros se iban deteriorando y se iban entre vómitos y diarreas que parecían nunca acabar.
¿Tú no te contagiaste?
-No, pero Jean sí. Duró muy poco.
¿Y qué pasó después?
-Hmmm Paul Kagame fue electo presidente y comenzó la unificación de tutsis, hutus y pigmeos. Comenzaron las reformas y los encarcelamientos y detenciones de los hutus culpables, lo que era terriblemente injusto, puesto que muchos hutus se lavaron las manos y no se hizo justicia.
¿Y cómo sabes que no se hizo justicia?
-Porque las penas fueron mínimas y porque hay muchos asesinos confesos que están libres en Ruanda, Uganda o  Tanzania.
¿Cuál crees que debería ser el castigo para estas personas?
-Yo quisiera que les hagan lo mismo. Que pierdan a sus padres y abuelas y hermanas como yo.
¿Esa sería la solución para ti?
-No sé si la solución, pero me daría paz.
Para terminar... ¿Hay algo que quieras añadir?
-Si. Que si hay gente del FPR* caminando en Ruanda, deberían tener temor a Alá, pues Él los castigará y les quitará los que más amen.
-Gracias Innocence.
-De rien...

*FPR: Frente Patriótico Ruandés



  • El despliegue de ayuda humanitaria post-guerra para Ruanda, fue el más grande de la historia
  • Cerca de 700.000 ruandeses retornaron del exilio político para volver a habitar en lo que quedaba del país
  • Más de 30.000 ruandeses murieron a causa del Cólera después de la guerra.
  • Más de 135.000 hutus fueron encarcelados desde 1994, creando un nuevo problema por no tener suficientes cárceles para los mismos
  • La mayoría de las sentencias fueron ridículas, tales como ser meses de servicio comunitario o meses en cárceles de mínima seguridad
  • Apenas unos cientos de hutus fueron sentenciados a muerte
  • Hoy en día asesinos confesos conviven entre los que una vez fueron sus víctimas