21 sep. 2011

Querido Wolfango (seis)


Hola. Según esta cuestión esta es la sexta carta Wolfango... Pero que yo recuerde son muchas más! Verdad que si?? Bueno, en todo caso, eso carece de importancia, pues he vuelto... "No estaba muerta, andaba de parranda" (como leí una vez), me pareció simpático. Ay Wolfango, no me hagas caras... La verdad es que he venido en son de paz, no quiero mandarte a la mierda o viceversa, es más, hace un rato, mientras tomaba una ducha antes de venir, tenía las palabras exactas para la carta, -que como ves- esta casi vacía... Acá en mis manos tengo las palabras y es mejor decírtelas pienso, no sé capaz y si. La sequía mental de la que te hablé... Quizás haya llegado a un límite, y ahora ha rebalsado, llenando mi mente de flujos interminables de sabiduría, palabras al revés, canciones en inglés y muchas ganas de sacar lo que tengo dentro, pero así, con esa cara Wolfango, no te quiero. Mira, te traje una foto de unos amigos míos.

 -apuren!, antes de que se de cuenta de adonde va-

Se llaman Jake & Dinos Chapman, son ingleses y hoy se han ganado mi respeto... Yo quiero ser como ellos. Yo quiero ser uno de ellos. Bueno Wolfango, comencemos entonces. Las cuestiones las tengo todavía debajo del colchón, porque uno nunca sabe cuándo vamos a necesitarlas! Al lado de la estaca y las pastillas guardo una cruz, me siento más protegida que nunca entonces. Y si, intento aprender un poco más cada día, pero es que es muy complejo! Igual Wolfango, vos sabes las que he tenido que pasar y no es por compadecerme a mí misma pero pues... Ya las heridas fueron llenadas con sal y miel, ese dolor exquisito al mismo tiempo... Te juro Wolfango, que hace un rato tenía las palabras adecuadas, el volumen exacto de la voz con la que queria decirte tantas cosas, pero ahora como que se han estancado... Aunque no, o quizas si. Todo va bien, todo va mejor, me pateo con casi todos y todos los días, pero he logrado eliminar algunos de los demonios más terribles de mi vida (no el de la gula), pero ahí vamos... El cuervo, al final resultó ser bueno, (y eso es lo que solía pensar de él), solamente que, como buen cuervo, sumergió mucho el pico en la carroña del Otro y quedó apestoso y con una mala presentación para los demás animalitos, pero pues ya, ya tiene -casi- mi absolución, es más lo compadezco... El Otro es el peor... Pero bueno, ya sabes que yo soy de la filosofía de amar y no odiar y la pongo en práctica, entonces ahora muy pocas cosas me afectan... La coraza no la uso, porque ya no la necesito, aquí ando, pensando y siendo feliz (unos días más que otros), pero siendo útil, y eso me llena... Todo es pues, un proceso Wolfango, como cuando nos enamoramos y quedamos medio imbéciles la mayoría del tiempo? Ja! Pero qué sensación, no? Incomparable! Ahora pues, no solamente el enamorarnos crea esa histeria nerviosa de estar feliz y ansioso todo el tiempo, hay muchas cosas a las que podemos apelar..., música, baile sincrónico único e inigualable (ya sabes de qué te hablo), amor, amor y más amor para entregar desinteresadamente... He vuelto a ser la de antes, y eso me alegra... Claro, no es que antes no fuera la de antes, pero bueh, cachas, para eso te pago, no? Ahora, tocando el tema álgido de cómo fue... Bueno Wolfango, es algo incómodo, corto partes, edito situaciones, pero espero que lo entiendas... Fue de noche. Humedad en el ambiente, hedor, dolor, sangre. Mucha, mucha sangre, como nunca vi! Salía de mí como una vez entró, pero eran coágulos Wolfango, pesados, como de medio kilo! Eran coágulos y tejido enorme de sangre y plaquetas y glóbulos... Sabían a hierro, los mordía y explotaban en mi boca, reventaban y tenían dentro más sangre, quizás algunas venas, no sé... El escenario era lúgubre, rojo, casi negro, olor penetratnte, desangramiento total, debilidad al hablar, al pensar, mis lágrimas se confundían con el color de la sangre que salía de mi... Me costó mucho, pero en el fondo, sabía que podía con eso, y eso Wolfango, es como la luz al final del túnel.


Permiso Wolfango.