27 feb. 2013

Camélida Jovial



Hola queridos seguidores de la sensual Camélida, ¿cómo están? Yo bien, muy a pesar de mi día, a ver, los pondré al tanto:

Me levanté a las 6:30 para poder ir al aeropuerto a despedir a mi hermano primate que se fue de viaje. (Si yo soy camélida, él es primate y así sucesivamente con las demás personas). Anyway, nunca despierto tan temprano ¡(vamos con la vagancia)! ¿Y qué sucede?, pelea parejística por quién usa el baño primero. Mi noviecito suele ir a trabajar a las 8:00, por lo que me dio patada voladora y se metió a la ducha, teniendo yo que esperar indignada su pronta salida para poder comenzar con mi limpieza y acicalamiento personal que corresponde a toda camélida que se respete. Una vez acometido mi logro, salgo de casa a las 7:15, comprando en la cafetería de la esquina una leche achocolatada para darme ánimos fiesteros. Una vez adquirida mi bebida, me dirijo al tren que me llevaría al aeropuerto y una vez acomodada, ¡me babeo la blusa blanca con leche!, todo bien. Me pongo a escuchar música y a leer un texto y: tadaaaannnn se presenta ante mí una controladora de pasaje. -No- me digo a mí misma, pero -si- dice mi cerebro.

Paréntesis

Como buena ciudadana que soy, compro un ticket mensual de tren con el que puedo movilizarme a mi gusto entre las zonas centrales de mi city, sin embargo, dicho ticket comienza a funcionar a las 9:00 de la mañana y sólo comprende el centro de la ciudad..., el aeropuerto, aunque usted no lo crea, no está en el centro de la ciudad, por lo cual violo dos reglas: 1) no estar en mi zona y 2) no estar en mi horario. Pero como buena latina, no pensé en que hoy, justamente hoy, los controladores me harían algo tan horrible... ¡Qué horror, en estos días ya ni puede una hacerse a la loca!

Fin de paréntesis

Horror, -me dije- miré a la mujer con cara de cordero degollado y le dije: "no hablar alemán" (mentira, pero casi) y pues me dijo: "estás violando dos reglas, la de zona y la de horario" y yo le dije: "¿¿queeee??, no estoy en mi zona, pero ¿horario?, ¿¿hay una regla de horario?? Me miró con cara de: "no soy estúpida" y me hizo la multa de 40 euros... ¡¡40 euros!! ¡¡Camélidos míos!! ¡¡Con 40 euros como dos semanas!! Mas debo decir que aprendí mi lección.
Prosigamos con mi día. Una vez que cogí la multa y la guardé con amor en mi billetera, llegué al aeropuerto a las 8:30, casi a punto para abrazar a mi primate hermano y ventilar mi pañuelo blanco en el aire cuando lo veía entrar a su puerta... Es que no saben cómo amo a mi primate hermano...
Una vez fuera del aeropuerto, decidí ir a la Universidad a entregar un par de papeles que necesito para mi próximo estudio... (Sí, la Camélida es la eterna estudiante ¡y por eso sabe más que tú)! ¿Y qué sucede? Los papeles sólo se entregan los días: lunes, martes, jueves y viernes. Yes, queridos míos, cagada por los dioses el día de hoy.
Sin embargo, ando chocha de la vida, no sé porqué... El amor, la familia, y esas cursilerías que muchas veces queremos negar, hacen el día más llevadero. Incluso se me pasó el enojo de que mi computadora sea ya una veterana y sea mega lenta, todo bien... Me siento bien.

Trabajo hay
Plata no hay
Amor hay
Comida no hay

Pero estoy feliz.


                   Camélida.

PD1: Ya pronto se vienen nuevos cuentos macabros muhahahaha... Encontré una página en Internet que jamás revelaré y de donde sacaré inspiración para escribir nuevos cuentos, mucho mejores que el Cuento Macabro # 1. Lo juro. Besos mis camélidos seguidores.

PD2: amargados, ¡desamárguense!





14 feb. 2013

Advertencia de la Camélida



Hola mis queridos lectores y lectoras. Espero que estén bien sea donde sea que estén, aquí su servidora Camélida viene a aclarar un poco el ambiente del Blog, pues siento que les debo a todos una disculpa y una explicación sobre mi último cuento y quizás sobre muchos otros contenidos; es por eso que he creado esta entrada como una "advertencia" para aclarar a todos, que mis escritos serán solamente publicados una vez que yo esté totalmente satisfecha con el resultado.
Pasa pues, que tengo el Blog desde 2006. Cuando comencé a publicar, lo hacía con muchísimo miedo hacia la crítica y por más que fueran cosas decentes las que publicaba, la redacción y continuidad de mis historias eran siempre sorprendidas por espasmos de pánico, bayas de vergüenza y sofocones de viento. Es así que, durante el tiempo en el que mis escritos comenzaron a gustarme, y la crítica mala comenzó a resbalarme, decidí publicar relativamente seguido entradas divertidas y trágicas, cuentos de ensalada de muertos y otras vainas... Pero los que me leen hace tiempo, deben saber que mi especialidad son las historias soeces, ófricos cuentos de mi invención y algunos basados en historias reales, tragedias cotidianas y también casos aislados que me fascina compartir con ustedes. Debo decir, que si en un futuro me ganaría la vida escribiendo, sería siempre con el género de "novela negra"., sí, tengo una obsesión casi enfermiza con la muerte y sus matices.

En mi último post, escribí sobre el asesino de niños Cayetano Santos Godino, o más conocido como "El Petiso Orejudo", ser dantesco que existió y traumatizó a toda una zona bonaerense entre 1904 y 1915, siendo el primer asesino serial de Argentina y siendo el único asesino serial de niños del país. 
Las biografías de asesinos son para mi la inspiración divina para lograr escribir cosas de calidad. He intentado hablar de esto con algunas personas, pero no entienden mi admiración absoluta por seres tan infames. Y es que realmente no sé cómo explicar que mi admiración es sana (lo juro) simplemente admiro su capacidad de raciocinio tan tétrico, tan terrible para poder llegar a cometer esos crímenes... Eso es lo que los hace especiales; son personas como tu o como yo con (la mayoría) problemas mentales los cuales vienen a ser sus justificativos muchas veces... Pero no por eso, dejan de ser seres sumamente inteligentes y líderes para poder tener admiradores como yo o peor, seguidores como los nazis, los del Ku Klux Klan, o asesinos que copian a sus ídolos (otros asesinos) o seguidores de la familia Manson..., bah, ustedes saben a lo que me refiero. 
Mi admiración es benigna. Simplemente me gusta meterme en sus vidas y fantasear un poco con esos pensamientos terribles y relatar o escribir lo que pensaban y lo que hacían.
Los asesinatos de Cayetano en mi cuento, son inspirados en los que él cometió, claro que los adorné un poquito y exageré también, consiguiendo un producto que me gustó, pero que nunca terminó por convencerme... Digo, siento que el relato está a medias, hablé sobre violaciones y luego no ahondé en ellas y además, le di una muerte de chiste (aunque realmente murió así(una de las teorías)), pero podría haberlo hecho mejor. 
Es que pienso que comencé con un asesino muy denso, quizás no tengo la fuerza suficiente para escribir algo increíblemente bueno sobre ellos (todos los asesinos), es por eso que este año (o al menos estos meses que se avecinan), escribiré mucho sobre estas personas que le arrebataron la vida a mujeres, hombres, jóvenes y niños, pero intentaré hacerlo de una manera mucho más profesional... Sin embargo, no quitaré el cuento de Cayetano, ya que he visto que ha sido bastante popular ¡(más de veinte visitas)! Pero sí prometo que los siguientes relatos serán mucho mejor trabajados que el ahora mencionado.

Y bueno... Hay un montón de relatos que debería borrar o corregir, pero me da tanta pereza... Pero les pido disculpas por esos también, aunque no creo que muchos los hayan leído. Son principalmente los de 2006 hasta 2010 o algo así. Bueh... Me despido con un fuerte abrazo y con buenas vibras para todos. Prometo que mi próximo post los dejará pensando un par de días :)

Abrazos;

               

              La Camélida



5 feb. 2013

Cuento Macabro # 1




Maruja Gonzáles no sabía que estaba embarazada hasta el séptimo mes de gestación, cuando su esposo, con una patada voladora le desangró la panza y deformó la cabeza de su hijo nonato. Como no paraba de sangrar, su vecina, Trinidad la llevó a rastras a la posta de la esquina, donde la atendieron sin ceremonia y al cerciorarse de que estaba en estado, le sugirieron que fuera al Hospital General, y así fue como Maruja se enteró de que su hijo Cayetano estaba en camino. 
La criatura nació cinco semanas después con el sudor de su madre, sin embargo la matrona y la propia Maruja pensaban que el bebé no sobreviviría mucho tiempo por las inclemencias de la vida y la prematuréz de su caso. Sin embargo, el niñó nació flacucho y lánguido pero con pulmones fuertes que avisaban en toda la casa que había nacido.

La primera infancia y su niñez no fueron fáciles, siendo el séptimo hermano. Todos oscilaban entre 2 a 12 años, así que Cayetano tuvo que acostumbrarse a ser el último y ello conllevaba tener menos privilegios que los mayores, como ser: menos raciones de comida, ropa grande, gastada y usada y poder asistir sólo a la primaria, donde el niño mostró interés por la Ciencia y odio por las Matemáticas.

A los 9 años, Cayetano decidió dejar la escuela para siempre y comenzó a pedir limosna en todas las cuadras de la ciudad. Caminaba ágil como cervatillo, y de la misma manera aprendió a ser tan rápido, que -cuando cometía algunas fechorías como robar-, nadie se daba cuenta.

Cayetano siempre fue de explorar, y le gustaba mucho entretenerse con hojas secas y animales muertos, ratas, gatos, que abundaban por donde vivía. Sentía una satisfacción enorme al examinarlos de pe a pa, llegando a veces, a disecar perfectamente los cuerpos inertes de los animalitos. El papá de Cayetano tenía la infame labor de matar a los perros callejeros, y salía con el chofer del camión destartalado a "cazar" como él decía, a "todos esos malditos perros que jodían la vía". Bajaba del camión, los acorralaba y los mataba ahí, delante de quién viera, cosa que no gustaba mucho, por lo que varias veces recibió notificaciones sobre el deber de asesinar a los perros en las instalaciones de la Perrera Municipal, lugar infame, donde asediaba la muerte y las moscas. Así fue que Cayetano comenzó a acompañar a su padre a eliminar perros y gatos, descubriendo así su gusto por la muerte y los chillidos caninos. Sin embargo, al tiempo decidió no acompañar más a su padre, ya que le aburría la muerte animal, él quería más.

A los 12 años, Cayetano logró llevar con engaños a su vecino de tres, Lorgio Sarti a un lote baldío, donde, después de meterle los dedos a los ojos y hacerlo llorar, decidió empujarlo entre unas espinas y escapar del lugar, mas no tuvo suerte puesto que un señor los vio y obligó a Cayetano a llevar al niño Lorgio a su casa y luego ir a su propia casa, donde el señor explicó lo sucedido a la madre de este. Una vez que el señor se fuera, la madre de Cayetano pretendía golpearlo, cuando se escuchó un grito afuera, y al ver quién era, vieron que el padre de Lorgio denunciaba el hecho, y pedía que el responsable saliera de la casa. Maruja intentó suavizar la situación, pero el padre de Lorgio anunció que llamaría a las autoridades, cosa que Maruja no quiso, entonces decidió que Cayetano pidiera disculpas..., pero no pidió disculpas, ya que el padre de Lorgio no lo dejó hablar y los golpeó en los ojos dos veces, lo insultó y lo dejó en el piso.

El padre de Cayetano nunca se enteró, y si lo hizo, no se manifestó.

Una semana después, Cayetano se encuentra con Isabel Moya, una niña de cuatro años de edad que se encuentra jugando en el barro cerca de su casa. Cayetano se le acerca y la convence de ir a otro lugar, donde comienza a golpearla con una piedra y, para evitar que llore, le llena la boca de barro. Isabel comienza a ahogarse y el niño asustado, decide golpearle la cabeza más fuerte, una vez que ha terminado, esconde a Isabel debajo de unas ramas y escombros y retorna a su casa. El cuerpo de la niña es encontrado una semana después y no hay ninguna pista.

Un año después, cuando Cayetano cumple 10 años, intenta quemarle los párpados a una primita de diez meses, esta vez no pasa desapercibido, y la mamá de la criatura lo denuncia a la policía, pero como es un niño, solo le dan una advertencia.

Unas semanas después, Cayetano se encuentra jugando entre varios niños cuando reconoce a María Rosa Paz, una niña del barrio, a la que luego de convencer lleva a un lote baldío, donde intenta estrangularla, pero sin éxito, entonces decide enterrarla viva en una zanja que luego cubre con latas. El cuerpo de María Rosa es encontrado dos días más tarde y tampoco hay sospechoso.

Pocas semanas después, la madre de Cayetano decide llevar a su hijo a la Policía, luego de encontrar bajo la cama de este, una caja llena de partes de gatos mutilados, además de encontrar la cabeza de varias aves en sus zapatos. Sin embargo la policía nada puede hacer, más que advertirle que no lo vuelva a hacer. Es aquí cuando Cayetano define su nueva identidad de criminal, a los 10 años de edad, sabiendo que no puede ser encarcelado por ser niño, se siente a sus anchas.

Cuatro semanas después, a la salida del colegio, Cayetano invita a Severo Ramírez de ocho años un dulce y decide llevarlo por un lote baldío  Una vez que se encuentran allí, Cayetano procede a estrangularlo con las manos, pero Severo lucha por su vida y casi lo logra, a no ser porque Cayetano consigue una piedra y lo golpea tan fuerte que lo deja inconsciente. Cayetano luego decide machucarle los dedos a Severo y lo entierra vivo en una zanja. Sin embargo, esta vez los crímenes del niño comienzan a tener un tinte más macabro, ya que tras cometer el asesinato Cayetano se masturbara, haciendo que el placer sexual y el placer sádico se junten.

Varias semanas después, el niño decide quemar al perro de la familia. Cuando la madre logra ver al can salir disparado hacia la calle, decide que ya es suficiente y lleva a Cayetano a la policía, confiada de que esta vez hagan algo con el inmanejable niño, puesto que, -dentro suyo- Maruja sospecha que su hijo anda detrás de los asesinatos. 
Esta vez la policía decide enviar al niño a un reformatorio de menores donde es retenido tres años. Ahí Cayetano aprende a drogarse y su mente sigue aferrada en el deseo compulsivo de matar, es así que, cuando lo dejan libre a la edad de 13 años, el adolescente deja la casa familiar y pronto se encuentra viviendo entre drogadictos y prostitutas.

Un día, Cayetano divisa a Samuel Gómez, niño de siete años que juega fuera de su casa, Cayetano persuade a Samuel a ir con él y una vez que se encuentran en un lugar apartado, Cayetano golpea y viola al niño, y una vez que lo deja botado en una esquina, procede a clavarle un clavo de 10 centímetros en la sien con una pierda. El niño muere.

Al día siguiente, Cayetano intercepta a Luis Benítez de seis años de edad. Con un caramelo logra llevarlo a un lugar apartado donde lo sodomiza y viola, para luego ahogarlo en un riachuelo poco profundo, pero es visto por un campesino. Cayetano huye, el campesino saca al niño casi muerto del río y da parte a la policía.

Poco tiempo después, Cayetano es reconocido y acusado de vejación e intento de homicidio, y lo vuelven a enviar al correccional de menores. Una vez dentro, se decide a hacer un examen psicológico y psiquiátrico al adolescente, donde se establece que el chico tiene Personalidad Sádica y Personalidad Antisocial, enfermedades mentales que justifican su ataque. 

Después de varios meses dentro, Cayetano entabla amistad con un psicólogo al que eventualmente le cuenta sobre todos sus asesinatos y ataques, contando detalles estremecedores de frases que sus víctimas lograban formular en un intento de salvar su vida y es así que el psicólogo decide revelar la verdad a las autoridades del correccional y como la fama de Cayetano crece, mas se decide a inculparlo como adulto, y algunos meses después es enviado a una cárcel de máxima seguridad en el Sur, donde es asesinado por los otros reos a golpes a los pocos días de su llegada por haber matado al gato mascota de la prisión.




*Historia inspirada en hechos reales